A pie de calle

La búsqueda de la armonía de la vida coloca al ser humano en el centro de todo: en comunidad y en comunión respetuosa con la naturaleza. Somos únicos e irrepetibles. Nuestro ser y vivir personales están llamados a aportar a la sociedad, a la historia, lo mejor de cada uno. La historia nos enseña que la gente normal, nosotros, el pueblo, es quien más puede hacer por un progreso real y duradero. Para descubrir que es así, entremos dentro de nosotros mismos, cultivemos valores auténticos y miremos a nuestro alrededor con ojos limpios y esperanzados. Se trata de que nuestra aportación a la comunidad sea positiva. A pie de calle. En lo sencillo de cada día.

Siempre, solidaridad

 “Más de 80 kilos de rosquillas, magdalenas, turrón de la abuela, pastas o trufas han sido entregados al Hospital de Txagorritxu como contribución y agradecimie...

Gracia en la des-gracia

¡Cuántas bellas páginas, realistas y esperanzadas, llenas de verdad y valentía, rezumando fe, esperanza y amor, estoy pudiendo disfrutar durante esta cuarentena...

Polvo amado y enamorado

En nuestro mundo enriquecido, orgulloso de su tecnología, de sus avances, de sus grandes logros en todos los terrenos… ha hecho su entrada, sin avisar, un peque...

Homilia «A pie de calle»

Por su sencillez. Por encarnada en la realidad. En hechos concretos vividos en comunidad. Porque manifiesta cercanía y cariño. Por su acción de gracias procl...

Gentes, lugares y cosas pequeñas

¿Quién no ha pensado más de una vez, o muchas veces, que nos gustaría cambiar las cosas, que el mundo tal y como está no nos gusta? Ante este deseo soñado, hemo...

De hambre no nos vamos a morir

Estamos todos preocupados, y con razón, con el tema del coronavirus. Cuando escribo son más de 1.000 los muertos y superan los 43.000 los infectados. Se están t...