A pie de calle

La búsqueda de la armonía de la vida coloca al ser humano en el centro de todo: en comunidad y en comunión respetuosa con la naturaleza. Somos únicos e irrepetibles. Nuestro ser y vivir personales están llamados a aportar a la sociedad, a la historia, lo mejor de cada uno. La historia nos enseña que la gente normal, nosotros, el pueblo, es quien más puede hacer por un progreso real y duradero. Para descubrir que es así, entremos dentro de nosotros mismos, cultivemos valores auténticos y miremos a nuestro alrededor con ojos limpios y esperanzados. Se trata de que nuestra aportación a la comunidad sea positiva. A pie de calle. En lo sencillo de cada día.

El despilfarro más vergonzoso

Hay artículos que, al leerlos, te dan un bofetón. Y ¡bendito bofetón! Pueden ser sobre temas que sabías ‘a bulto’ y que, más de una vez, tú también lo recuerda...

Dar la vuelta a la tortilla

Sí, el Evangelio lo hace. Porque Jesús lo hace. Esa fue su misión: darle la vuelta a la tortilla del mundo. Y esa es la obra del Espíritu ahora y siempre. Porq...

Informes incómodos

Para unos, los gobernantes (de este partido, del otro y del otro…), todo marcha bien porque todo lo hacen bien. Según otros, los de la oposición (de este parti...

WhatsApp de Vilma

                WhatsApp es buen invento (Aunque el pasado lunes nos falló). Es, com...

Asumir este tiempo postcristiano

“Así es todo el que ha nacido del Espíritu” (Jn 3,7-8). Afirmación evangélica que habrá que concretar”. Así terminaba mi reflexión del miércoles pasado. “C...

¿Siempre ha sido así?

Un chico de 12 años, contemplando una imagen de Jesús con la cruz a cuestas en la procesión de Viernes Santo, dice a su padre: "¿Y por qué ese niño lleva una '...

Enfádate mañana

En una sociedad crispada, cansada de una pandemia ni prevista ni evitada, harta de tanta violencia intrafamiliar, vecinal, nacional y mundial, aburrida de tant...