A pie de calle

La búsqueda de la armonía de la vida coloca al ser humano en el centro de todo: en comunidad y en comunión respetuosa con la naturaleza. Somos únicos e irrepetibles. Nuestro ser y vivir personales están llamados a aportar a la sociedad, a la historia, lo mejor de cada uno. La historia nos enseña que la gente normal, nosotros, el pueblo, es quien más puede hacer por un progreso real y duradero. Para descubrir que es así, entremos dentro de nosotros mismos, cultivemos valores auténticos y miremos a nuestro alrededor con ojos limpios y esperanzados. Se trata de que nuestra aportación a la comunidad sea positiva. A pie de calle. En lo sencillo de cada día.

Vivir sin venenos

“Sí, porque Cristo, sobre el leño de la cruz, ha extraído el veneno a la serpiente del mal, y ser cristianos significa vivir sin venenos. Es decir, no morderno...

Vivir bien la vida

                Ha muerto una persona conocida por mí desde lejos. Alguna vez, hace ...

Es tiempo de esperanza

“No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino en el desierto, corriente...

¿No resulta curioso?

“Quizá en el futuro, cuando se estudien los turbulentos años veinte del presente siglo, amén de sus pandemias, sus desastres naturales y sus conflictos, llamar...

Dios ama las preguntas

Hacerse preguntas es vivir. Encontrar respuestas que sugieren nuevas preguntas es camino de vida. La respuesta, a veces, provoca o sugiere una nueva pregunta. ...

La pequeña esperanza

Sin esperanza, nunca seremos “UNA NOTA, UNA PALABRA, UNA GOTA, UN GRANO, UNA PIEDRA DE LA CASA”. La grandeza del objetivo: construir sinfonía, libro, océano, c...

Somos sinfonía

Como la sinfonía necesita de cada nota, como el libro necesita de cada palabra, como la casa necesita de cada piedra ,como el océano necesita de cada ...