Pastoral Penitenciaria entrega a cada recluso de las tres cárceles aragonesas una tarjeta telefónica con cinco euros de saldo para que estos días nadie se quede sin hablar con su familia por falta de recursos.
Las diócesis de Aragón cierran este martes, 31 de diciembre, la campaña ‘Minutos de esperanza’, con el reparto de las últimas tarjetas telefónicas en el Centro Penitenciario de Zuera. En total, se han recogido 10.500 euros, que han permitido adquirir 2.100 tarjetas con cinco euros de saldo cada una. Se trata de un testimonio de amor y perdón que ha permitido que en muchos hogares se escuche de nuevo “Ha llamado papá, o ha llamado mamá”.
“Es una oportunidad para hacerles entender que no todo está perdido. Les predisponemos a pedir perdón a las víctimas y a restituir los posibles daños ocasionados”, destaca el obispo D. Ángel Pérez Pueyo, coordinador de la iniciativa, quien agradece de corazón el servicio gratuito de voluntarios y donantes: “Estamos ayudando a cientos de reclusos a recobrar su dignidad como hijos de Dios. No hay nada tan gratificante como regalar esperanza”.