Dos retablos dedicados a la Virgen, uno de Montanuy de tres tablas (S. XVI) y otro de Cirés (S. XVII), dos piezas de artesonado de madera con restos de policromía procedente de Ballobar (S. XIV-XV), un sagrario de madera de Gabarre (S. XVII) y un san Obispo, talla de madera, de Centenera (S. XVI-XVII) constituyen el segundo bloque de obras de arte que Lérida ha devuelto al Obispado de Barbastro-Monzón. “Este es el segundo paso para que podamos ver las obras aquí”, ha señalado el director del Museo y delegado de Patrimonio de la Diócesis, Ángel Noguero, acompañado por las técnicas del Museo, así como por un notario y un fotógrafo, encargados de registrar cada paquete.

“Hoy no las abrimos porque hay un retablo, el de Cirés, en casi una veintena de fragmentos, que no está en muy buenas condiciones. El de Montanuy tiene algo más de calidad pero habrá que dedicarle muchas horas de trabajo”, ha puntualizado. Está previsto que en los próximos días se realice, también ante notario, la apertura de los veinte bultos que conforman las cinco obras entregadas.

El pasado 15 de febrero era la fecha tope para el regreso de las 111 obras de arte sacro aragonesas, según el auto de ejecución provisional de la sentencia de diciembre de 2019, dictado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Barbastro. Ese día regresaron las primeras 23 piezas y, una semana después, la empresa de transporte adjudicataria del traslado de estos bienes religiosos ha llevado al Museo de Barbastro-Monzón las cinco que completarían el grupo de 28 que Consorcio y Obispado de Lérida ya habían reconocido tener en depósito. El resto, 83, cuya propiedad dictaminó la Justicia en favor de las parroquias aragonesas, llegarán en las próximas semanas, según el propio Consorcio del Museo de Lérida ha manifestado públicamente.