“Elige amar. Elige comunidad” es el lema de la campaña de Caridad de Cáritas que esta mañana han presentado el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, y el director de Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón, Jose Mas Farré, y que invita a redescubrir el valor del encuentro, el cuidado mutuo y la fraternidad en una sociedad marcada por la soledad, el individualismo y la desconexión humana. La propuesta quiere recordar que, aunque no siempre podamos cambiar el mundo, sí podemos elegir cómo vivir en él: desde el amor, la cercanía y la construcción de comunidad.
Durante su intervención, Jose Mas Farré destacó que esta campaña “no habla solo de ayudas o proyectos, sino de vínculos, de humanidad y de comunidad”. El director de Cáritas recordó que “la pobreza no es únicamente falta de recursos; también es soledad, falta de apoyo y ausencia de relaciones”, insistiendo en que la misión de Cáritas es “hacer visible una Iglesia que escucha, acompaña y permanece cerca de quienes más sufren”.
Asimismo, subrayó que elegir amar “no consiste en grandes gestos extraordinarios, sino en pequeñas decisiones cotidianas que cambian vidas: detenerse, escuchar, acompañar y reconocer la dignidad de cada persona”.
La campaña pone el foco en una de las grandes heridas sociales de nuestro tiempo: la soledad y la pérdida de vínculos. Tal y como recoge el IX Informe FOESSA, las personas en situación de exclusión severa viven cada vez más aisladas y con menos redes de apoyo, una realidad que multiplica la vulnerabilidad y dificulta cualquier proceso de recuperación.
Frente a ello, Cáritas propone volver a lo esencial: detenerse, escuchar, acompañar y construir relaciones que devuelvan dignidad y esperanza. Porque, como recuerda la campaña, “la pobreza no es solo falta de recursos. También es falta de vínculos”.
Una campaña hecha desde la vida real
Como parte central de esta presentación, Cáritas Barbastro-Monzón ha producido un vídeo testimonial y de sensibilización que busca poner rostro y voz a esta llamada a “elegir amar y elegir comunidad”. El audiovisual ha sido realizado íntegramente desde la realidad de nuestra diócesis y cuenta con la participación de personas vinculadas a distintos programas y proyectos de Cáritas: participantes, técnicos, voluntariado, sacerdotes y comunidades parroquiales.
A través de escenas cotidianas, encuentros reales y testimonios sencillos, el vídeo muestra cómo la comunidad puede convertirse en lugar de acogida, acompañamiento y esperanza para quienes atraviesan situaciones de fragilidad, soledad o exclusión. La pieza quiere reflejar también el verdadero rostro de Cáritas: una Iglesia que no pasa de largo ante el sufrimiento, que escucha, acompaña y camina junto a las personas, siempre alrededor de la mesa común.
Testimonios de vida y esperanza
Tras la proyección del vídeo, la presentación continuó con los testimonios de Rossylini y Vanderly, dos hermanas venezolanas que compartieron su proceso migratorio y cómo Cáritas entró en sus vidas en uno de los momentos más difíciles de su camino. Ambas relataron la incertidumbre, el desarraigo y las dificultades vividas al llegar a España, así como el acompañamiento recibido por parte de Cáritas, donde encontraron escucha, apoyo y una comunidad que las acogió desde el primer momento. Sus palabras pusieron rostro a muchas otras historias de personas migrantes y recordaron que detrás de cada proceso hay vidas concretas, sueños, heridas y esperanza.
El obispo de Barbastro-Monzón, Don Ángel Pérez Pueyo, quiso reforzar especialmente estos testimonios, destacando que “la Iglesia está llamada a ser hogar y comunidad para quien llega herido, cansado o solo”. Asimismo, subrayó que historias como las de Rossylini y Vanderly muestran cómo el amor vivido en comunidad transforma vidas y devuelve esperanza.
Elegir amar en lo cotidiano
La campaña insiste en que elegir amar no consiste en realizar grandes gestos extraordinarios, sino en pequeñas decisiones concretas: dedicar tiempo, escuchar sin juzgar, acompañar procesos o permanecer cerca de quien más lo necesita. Del mismo modo, elegir comunidad significa reconocer que nos necesitamos unos a otros y que nadie puede salvarse solo.
Desde Cáritas Barbastro-Monzón se invita a toda la comunidad diocesana -parroquias, grupos, jóvenes, familias, voluntariado y sociedad en general- a sumarse activamente a esta campaña a través del compromiso, la participación, la oración y la colaboración solidaria.
Celebrar la Caridad
La Campaña de Caridad culminará en la celebración del Corpus Christi, día en el que la Iglesia celebra la presencia viva de Jesús en la Eucaristía y en las personas más vulnerables. Celebrar la Caridad es reconocer un amor que se hace pan compartido y comunidad para la vida del mundo. Con esta campaña, Cáritas Barbastro-Monzón quiere seguir animando a construir una
sociedad más humana y fraterna, donde nadie quede solo ni excluido. Porque, hoy más que nunca, elegir amar es elegir comunidad.