El último martes de febrero concluyeron por este curso las sesiones formativas de la Escuela Diocesana de Formación Cristiana, que se han desarrollado en la Casa de la Iglesia de Binéfar. Una veintena de alumnos de Monzón, Tamarite de Litera, Binaced, Barbastro y Binéfar han seguido con interés los dos temas abordados: “Teología fundamental”, sobre la revelación, la tradición y la fe, a cargo de Crisanto Antonio López Durango, y “El Concilio Vaticano II y su legado”, de la mano del secretario-canciller de la diócesis, Pedro Escartín Celaya, responsable de la Escuela.

La elección de los temas tiene en cuenta el programa marco de la Escuela y la actualidad, así que, al cumplirse cincuenta años de la clausura del Concilio Vaticano II, “era importante detenerse en la doctrina y el impacto que tuvo” el Concilio, explica Escartín. Las clases han tratado de plantear un encuadre histórico del Concilio, de cómo se produjo la convocatoria por parte de Juan XXIII y cómo fue el desarrollo de las sesiones conciliares, “que realmente fueron un ejemplo magnífico de sinodalidad dentro de la Iglesia”. Una vez hecho ese planteamiento, las dieciséis horas de las sesiones se dedicaron a comentar dos de las principales constituciones del Concilio: la que versa sobre la Iglesia en sí misma, Lumen Gentium, definitiva para resituar la Iglesia dentro del contexto del momento actual, y la que versa sobre la Iglesia en el mundo actual,  Gaudium et Spes. La última sesión se dedicó a examinar la recepción del Concilio por la comunidad católica y a la hermenéutica o interpretación del Concilio.

Veinticinco años de Escuela
La Escuela Diocesana de Formación Cristiana existe en la diócesis a lo largo de los últimos veinticinco años, con varios formatos y cambios de lugar para facilitar el acceso de los participantes. Se ha desplazado hasta Graus, Barbastro, Monzón o Binéfar, pero se vio que lo mejor era unificar las sesiones en una localidad, simplificando así la labor de los formadores. La Escuela está abierta a todas las personas interesadas por las asignaturas, especialmente catequistas, profesores de Religión, animadores de la comunidad y de grupos cristianos, miembros de los movimientos apostólicos, voluntariado, etc. Las inscripciones pueden realizarse en las parroquias y en las oficinas del Obispado.