En comunión con la Iglesia universal y bajo el lema de la unidad, el obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Mons. Ángel Pérez Pueyo, presidió el pasado sábado, 11 de abril, la Vigilia de Oración por la Paz en la S.I. Catedral de Barbastro, convocada por el Santo Padre para pedir el don de la paz para un mundo «herido por la violencia» y marcado por el sufrimiento de «tantos hermanos y hermanas».
La programación comenzó a las 19:30 horas con la celebración de la Eucaristía, a la que siguió, a las 20:00 horas, una solemne Adoración Eucarística por la Paz, con la participación de la Cofradía del Santísimo Sacramento, popularmente conocida como «La Minerva», cuyos miembros acompañaron el tiempo de exposición del Santísimo.
Durante la vigilia, se sucedieron momentos de silencio, cantos eucarísticos guiados por el Coro BARMON y la lectura del Evangelio de Juan, donde Cristo resucitado ofrece su paz a los discípulos. Los asistentes también se unieron en la oración de san Francisco y en las intercesiones por los pueblos en guerra, especialmente los más olvidados, y por los gobernantes, para que busquen caminos de diálogo y diplomacia.
La luz pascual se hizo presente cuando los fieles encendieron velas tomando la llama del cirio bendecido, como signo de la paz de Cristo que debe ser llevada allí donde hay división y heridas.
El acto concluyó con la bendición con el Santísimo Sacramento y las alabanzas eucarísticas, reafirmando el compromiso de la comunidad cristiana de Barbastro-Monzón como «constructores fieles y creativos de paz cotidiana
Las vigilias de oración se sucedieron en templos de toda la diócesis, uniéndose en una súplica común para que, en palabras de la oración del papa León leída durante el acto, se «desarmen los corazones del odio, el rencor y la indiferencia».




