Una vigilia de Pentecostés con María como protagonista

En la noche del sábado pasado, celebramos todos juntos la vigilia de Pentecostés, y lo hicimos conversando con María a la espera del don del Espíritu, como reza el lema que la delegación de Apostolado Seglar ha elegido para la vigilia de este año.

«No hay iglesia sin Pentecostés y no hay Pentecostés sin la Virgen María» estas palabras de Benedicto XVI sirvieron de inspiración para preparar la hermosa vigilia en nuestra Catedral. También el Papa Benedicto dijo «En cualquier lugar donde los cristianos se reúnan en oración con María, el Señor dona su espíritu«, y esa es la realidad, sin la labor pertinente de María, que recogió a los discípulos y discípulas de Jesús en unos momentos difíciles de debilidad, no hubiera habido Pentecostés. Por todo ello, en la vigilia María fue la protagonista y ocupó su lugar central en el altar.

Una bonita celebración presidida por nuestro Obispo, don José Antonio Satué, y acompañado por el consiliario de Apostolado Seglar, don José Julio Marín, que nos anima a que hagamos como María, que acojamos y nos dejemos transformar por el Espíritu de Dios.