La Cofradía de la Oración de Jesús en el Huerto de Monzón ha vuelto a sacar a la calle el Domingo de Ramos su procesión viviente. Jesús ha entrado en Jerusalén a lomos de un borrico de carne y hueso, como se lleva haciendo desde el año 2015.
Desde la Plaza Mayor, el punto de partida, la expectación ha acompañado al cofrade Carlos Loncán, que ha vuelto a encarnar la figura de una parecido a la iconografía clásica. La sección de instrumentos de La Oración de Jesús en el Huerto ha marcado el pulso de una mañana, en la que los más pequeños son protagonistas.
Como señala el presidente de la Junta Coordinadora, Antonio Raluy, esta procesión tan característica «es una manera de que los jóvenes vean este pasaje de forma distinta», acercándoles así el evangelio.
Este domingo, y tras recorrer el centro urbano, la comitiva ha alcanzado la iglesia de San Juan. Allí, la recreación histórica ha dado paso a la celebración litúrgica. Con la llegada de la «burreta» viviente a las puertas del templo, se ha procedido a la bendición de los ramos, seguida de la celebración de la eucaristía.


