En una jornada marcada por la fe y la convivencia, unas doscientas personas procedentes del arciprestazgo de Sobrarbe-Ribagorza han visitado la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona. La expedición, que se desplazó en tres autocares, viajó con el obispo, Mons. Ángel Pérez Pueyo, con el arcipreste, John Mario Moná, y casi con todos los sacerdotes del arciprestazgo: Crisanto López, Luis Parada, Edbin Rubiano, José Luis Pueyo, Aurelio Ricou y Darinson Palacios.
A su llegada al templo gaudiniano, el numeroso grupo aragonés visitó la basílica por grupos durante una hora. A continuación se desplazaron a la cripta, donde fueron recibidos afectuosamente por el obispo auxiliar de Barcelona, don Javier Vilanoba que, en un gran gesto de fraternidad eclesial, invitó al obispo de Barbastro-Monzón a celebrar la eucaristía, convirtiendo la jornada en un recuerdo inolvidable para todos los peregrinos.




