Los seminaristas menores de España se suben ‘a la ola de la vocación’ en Canarias

Del 7 al 11 de julio, uno de los sacerdotes formadores más un alumno de bachillerato de nuestro Seminario Menor de Aragón participaron en el Encuentro Nacional de Seminaristas en Bachillerato que todos los veranos organiza la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española, junto con los Rectores y Formadores de los Seminarios Menores de España.

Con el lema ‘Súbete a la ola de la Vocación’, el Seminario de la Inmaculada Concepción de la Diócesis de Canarias fue el encargado de organizar el encuentro de este 2019 y recibir a los cien participantes, entre formadores y seminaristas menores, provenientes de una veintena de diócesis españolas, acompañados de Sergio Requena, secretario de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades, desde donde se coordinan estas actividades para adolescentes y jóvenes de nuestros seminarios.

Durante estos cinco días de encuentro, los seminaristas menores estudiantes de Bachillerato tuvieron la posibilidad de conocer la historia, lugares, cultura, uso y costumbres, gastronomía, tradiciones y folclore característico de la diócesis de Canarias, que para esta ocasión los acogió en el centro diocesano de pastoral, enclavado en el campus universitario de Las Palmas de Gran Canaria, antiguas instalaciones del Seminario Diocesano y próximo al Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias (ISTIC).

Responder a la llamada

Aunque quizá lo más hermoso, importante y emocionante es el espacio que se crea para que seminaristas compartan entre sí testimonios, vivencias y experiencias de vocación que cada uno vive en su Seminario, más especialmente entre aquellos que tras finalizar su proceso de estancia en el Seminario Menor han decidido dar el paso al Seminario Mayor para continuar con su formación, discernimiento y preparación a la vocación sacerdotal.

Así sucedió el 10 de julio por la noche, en la Vigilia del Paso, donde dieciséis jóvenes seminaristas compartieron su experiencia y testimonio acerca de sus años de estudio y formación vocacional, cada uno en su Seminario Menor, y el deseo e ilusión que tienen por pasar al Mayor.

El obispo de la diócesis de Canarias que presidió esta tradicional vigilia, D. Francisco Cases, animó a todos los jóvenes a “ser conscientes y no tener miedo ante las dificultades presentes del momento; reconocer nuestra debilidad delante de Jesús; pero a sentir la gracia y la fortaleza que el Señor da cada uno con esta llamada vocacional a dar el paso al Seminario Mayor”.

 

Confianza en Cristo

Esta frase fue la invocación con la que los 16 jóvenes seminaristas iniciaron su testimonio vocacional en la Vigilia y se subieron así a ‘la ola’ para decir sí públicamente con el firme propósito de pasar al Seminario Mayor. Se fían de Cristo y actúan en consecuencia.

“Ahora doy lo mejor de mí mismo, soy feliz de la decisión tomada, aprendo mucho de la comunidad del seminario”, compartió con emoción uno de los jóvenes, al que siguieron otros con sentimientos similares: “Estoy alcanzando mi potencial. El seminario ha sido un hogar con hermanos, descubrí que Dios quería más de mí y debía ir pitando. No pasa nada por mirar al Señor de frente”.

Jotabé Gallego