Lectio Divina: 16 de junio de 2023

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados”

1.- Introducción.

Señor, hoy te pido que te reveles, que te manifiestes del todo. Pero eso es imposible hacerlo con los “sabios” y “prudentes”. Y no es que la ciencia y la prudencia estén reñidas con la fe. Se trata de una “sabiduría” que hincha, que hace soberbios.  En este sentido no quiero ser “sabihondo” ni quiero ser “prudente” en el sentido de calculador y poco arriesgado. Quiero ser sencillo, humilde, maleable, abierto a tu palabra y a tu voluntad.  Así me manifestarás los tesoros de tu corazón.

2.- Lectura reposada del evangelio. Mateo 11, 25-30

.         En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce bien al Hijo sino el Padre, ni al Padre le conoce bien nadie sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

3.- Qué dice el texto bíblico

Meditación-reflexión.

Hoy es una fiesta bonita. Es la fiesta del corazón, es la fiesta del amor. No de un amor humano, pequeño, mezquino, interesado, posesivo. Es la fiesta del corazón de Jesús: abierto siempre para que nadie se quede ahí fuera, a la intemperie, sin casa y sin abrigo.  Tal vez esta fiesta se haya vivido con más intensidad en otros tiempos, pero hay que volver a ella porque es necesario volver siempre al amor. Lo que no podemos es hacer de esta fiesta una “devoción pietista” sin repercusiones en la vida de las personas. El corazón es un órgano que siempre está en movimiento. Siempre lanzando sangre arterial, sangre roja, a todo el organismo. Si se para, llega la muerte. La fiesta del corazón de Jesús tiene pleno sentido dejándonos llenar del infinito amor que Dios nos tiene y dándolo a los demás con un servicio desinteresado a los más pobres.

Palabra del Papa

“Servir. ¿Qué significa? Servir significa acoger a la persona que lle­ga, con atención; significa inclinarse hacia quien tiene necesidad y ten­derle la mano, sin cálculos, sin temor, con ternura y comprensión, como Jesús se inclinó a lavar los pies a los apóstoles. Servir significa trabajar al lado de los más necesitados, establecer con ellos, ante todo, rela­ciones humanas, de cercanía, vínculos de solidaridad. Solidaridad, esta palabra que da miedo al mundo desarrollado. Intentan no decirla. Solidaridad es casi una mala palabra para ellos. Pero es nuestra pala­bra. Servir significa reconocer y acoger las peticiones de justicia, de esperanza, y buscar, juntos, los caminos, los itinerarios concretos de liberación (Visita del Papa Francisco al Centro “Astalli” de refugiados, 10.9.13).

4.- ¿Qué me dice hoy a mí este texto ya meditado? (Guardo silencio)

5.- Propósito: No hacer nada en este día que no me salga del corazón.

6.- Dios me ha hablado hoy a través de su palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración. Señor, al acabar mi oración en esta maravillosa fiesta del corazón, quiero que mi corazón esté siempre en fiesta; que te ame, a ti y ame también a mis hermanos. Que el amor siempre sea la gran tarea de mi vida: quiero vivir “amando”. Y quiero morir pidiendo perdón por no haber amado suficientemente; por haber amado poco; por haber amado mal.

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