La Unión Deportiva Barbastro comenzó el pasado 1 de agosto la temporada recuperando una antigua tradición: la ofrenda de flores a la Virgen. Así, la plantilla y cuerpo técnico del club, acompañada de familiares y amigos, se reunieron en la capilla del Pilar de la Catedral de Barbastro, donde fueron recibidos por el párroco moderador de la Unidad Pastoral. Joaquín Trujillo dirigió la oración, en la que les animó a enriquecerse con un «trato fraterno, cercano y en paz».

A continuación, el presidente de la Unión Deportiva se dirigió Virgen María para darle «las gracias por todo lo bueno que siempre nos das. Porque, aunque no te veamos, sabemos que estás siempre con todos nosotros y nos proteges. Te pedimos por todos los que formamos la familia de la U.D. Barbastro y por nuestras familias». Así mismo, pidió «que en esta temporada que hoy comenzamos, nos des la protección necesaria, para vivir cada día, con ilusión, nuestra actividad deportiva.Nosotros pondremos nuestro esfuerzo día a día, en todos los entrenamientos, en los partidos que disputemos…ayudamos a cumplir nuestros objetivos y danos la protección necesaria!».

El jugador Fernando Arnedillo y el directivo Guillermo Revilla pusieron un ramo de flores rojiblancas a los pies de la Virgen del Pilar.