La Semana Bíblica de Tarazona 2026, organizada un año más por el CRETA y dedicada este año al tema “Mujer y Evangelio. La presencia femenina en la misión de Jesús”, avanza con un notable interés por parte del alumnado. El curso, impartido por José Antonio Badiola, doctor en Sagrada Escritura, reúne a un grupo estable de participantes presenciales —en torno a veinte— y a numerosos inscritos que seguirán las sesiones en diferido.
Badiola explica que la elección del tema surgió como es habitual del diálogo entre el CRETA y él mismo, atendiendo a la actualidad eclesial marcada por la sinodalidad y por la necesidad de revisar la presencia y misión de la mujer en la Iglesia. El recorrido por los textos evangélicos, afirma, “ofrece un material inmenso para pensar, proponer y revisar”, especialmente al analizar los múltiples encuentros de Jesús con mujeres: desde la mujer que sufre hemorragias hasta María Magdalena, pasando por la cananea o las mujeres que acompañaron a Jesús en su pasión y resurrección.
El biblista destaca que estos relatos permiten observar una gradación ascendente en la comprensión de la fe: mujeres que reciben la misericordia de Jesús, mujeres que sirven y acompañan, mujeres que reconocen en Él al Mesías y, finalmente, mujeres que se convierten en testigos creíbles de la resurrección. “Las mujeres son prototipo del testimonio cristiano cuando ya no es posible ver ni tocar, pero sí creer la palabra”, subraya.
Respecto a la actitud de Jesús hacia las mujeres, Badiola rechaza lecturas paternalistas y señala que la verdadera novedad está en la relación “de tú a tú”, que rompe con los esquemas religiosos y sociales de su tiempo. Aunque el término “discípula” no aparece en los evangelios canónicos, el profesor afirma que muchas mujeres cumplen plenamente ese perfil: “El verbo servir es un verbo discipular de primer orden”.
El curso también aborda cómo, tras los primeros siglos, la Iglesia fue perdiendo parte de esa presencia femenina activa al pasar de un ámbito doméstico a uno social más condicionado por la cultura del Imperio romano. Sin embargo, Badiola considera que el camino sinodal actual puede ayudar a recuperar elementos esenciales de los orígenes: “Cuanto más nos parezcamos al grupo de Jesús, mejor”.
Los participantes proceden de diversas diócesis aragonesas —Zaragoza, Tarazona, Huesca— y conforman un grupo consolidado que favorece el diálogo y la reflexión. A pesar del intenso calor de estos días, el ambiente es «muy agradable», afirma el ponente, quien reconoce sentirse en casa en Tarazona por su vinculación con la diócesis.
La Semana Bíblica continúa hasta el 26 de junio, combinando modalidad presencial y online, y ofreciendo claves para iluminar la reflexión actual de la Iglesia sobre la mujer desde la Palabra de Dios.