El terremoto que ha golpeado Colombia ha dejado miles de personas afectadas y comunidades enteras afrontando momentos de enorme dificultad. Cáritas ya está sobre el terreno, especialmente en las zonas más aisladas, acompañando y respondiendo a las necesidades más urgentes.
En estos días pueden surgir iniciativas de recogida de alimentos, medicamentos y otros materiales. Todas nacen del deseo sincero de ayudar y nos recuerdan algo importante: seguimos siendo capaces de conmovernos ante el dolor de nuestros hermanos y hermanas.
Desde nuestra Cáritas diocesana de Teruel y Albarracín quieren que esa solidaridad llegue de la forma más rápida, eficaz y digna posible.
Gracias a la red de Cáritas Española y Cáritas Colombia, las aportaciones económicas permiten actuar directamente desde el territorio, donde los equipos conocen las necesidades reales de cada comunidad y pueden adaptar la ayuda a cada momento.
¿Por qué pedimos aportaciones económicas?
- Reducen costes y tiempos de transporte y gestión.
- Permiten comprar aquello que realmente se necesita en cada momento.
- Favorecen el comercio y la economía local.
- Facilitan una respuesta más rápida y flexible cuando las necesidades cambian.
Ahora mismo, la respuesta de Cáritas se centra en necesidades esenciales como agua potable, productos de higiene, atención sanitaria, alimentación y alojamiento temporal.
Hoy Colombia necesita también sentir que no está sola. Como Iglesia, queremos hacernos cercanos, compartir el dolor y convertir nuestra solidaridad en esperanza concreta. Cada aportación cuenta. Cada gesto puede llegar hasta donde más se necesita.
