Los vecinos de Mosqueruela y de las localidades cercanas llenaron el Salón de la Villa del Ayuntamiento el pasado viernes, 7 de agosto, para asistir a la presentación de la nueva obra literaria de su querido hijo, Don Vicente Altaba Gargallo.
El libro, Condenado a desaparecer. Testimonio de un misionero español en la dictadura argentina, recoge de manera esencial la experiencia misionera (1970-1980) de este sacerdote turolense en la parroquia de Miramar, diócesis de Mar del Plata (Argentina), en los años marcados por la dictadura militar. El acto contó con la presencia destacada del escritor y profesor Antonio Losantos Salvador; de la doctora María Victoria Cañada Guallar; del concejal Fernando Barreda; y del párroco Arve Bienvenue Mbessem, quienes acompañaron al autor en la mesa de presentación.
Presentar esta obra en su tierra natal, ante su familia y su gente, fue un momento de profunda emoción. Los hijos e hijas de Mosqueruela se sienten honrados y expresan su alegría y agradecimiento por este gesto. Para los asistentes, y de manera especial para la comunidad cristiana y su párroco, Don Vicente ofrece en este libro un testimonio vivo del Evangelio de Jesucristo. Su entrega generosa al servicio del Evangelio le llevó incluso a poner en riesgo su vida: fue perseguido y “condenado a desaparecer” simplemente por anunciar a Jesucristo y trabajar por el desarrollo integral de la persona, especialmente de los jóvenes y de las familias más desfavorecidas de Miramar.
El testimonio de Don Vicente en esta obra es profundamente evangélico e inspirador. Sus páginas recuerdan las palabras de Jesús: «Os perseguirán por causa de mi nombre…» (Mt 101.22) y más bien «Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian. Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso» (Lc 6, 26-27.36). En el epílogo del libro, él expresa su agradecimiento a todos: diócesis, parroquia, fieles, amigos… e incluso a quienes le hicieron sufrir durante la dictadura militar.
Quiero concluir dando las gracias a Don Vicente por el generoso don de su vida siguiendo a Jesús y al servicio de la Iglesia. Gracias a usted, existe ahora un vínculo más fuerte entre Miramar y Mosqueruela, entre Mar del Plata y Teruel, entre Argentina y España. Gracias también a su familia y a sus amigos de Mosqueruela, que siempre le han apoyado y animado, especialmente durante los años difíciles que pasó en Argentina.
Gracias, Don Vicente, por su testimonio. Gracias por su fidelidad. Gracias por su valentía evangélica y profética.

17 respuestas
Preciosa referencia Bienvenue. Gracias por tu acogida en Mosqueruela
No todos los días los pueblos pueden escuchar y compartir con sus hijos más fructíferos su vida y obra. Felicidades a Mosqueruela y enhorabuena al Padre Vicente, querido y admirado amigo que Dios cruzó en mi camino en Cáritas, siempre para alentar lo bueno. Sigo sus libros y en todos aprendo, pero este es especial, porque además de la enseñanza y la maestría suya, es su propia verdad de vida la que nos regala. Cruz y Esperanza. Gracias!
A Mosqueruela la comunidad de Miramar, Buenos Aires le estará siempre agradecida por el trabajo pastoral del joven cura Vicente.
Tuve la fortuna de disfrutar su paso por aquellas tierras y, cuatro décadas más tarde, enconrarlo en la presentación de su libro.
Un ejemplo de acción pastoral propia de aquellos que dan la vida por el prójimo. Saludos
Gratos recuerdos del paso del Padre Vicente por Miramar, fueron años difíciles, dejó su impronta en la comunidad que los recibimos con alegría cada vez que nos visita
Tenía 13 años en 1974 cuando, durante los veranos, comencé a participar. del Grupo Juvenil de Vicente.
Tengo mucho que agradecerle por su ejemplo de vida y entrega.
Estaba haciendo mi secundario en un internado militar y poco sabía yo de lo que estaba pasando en mi país y de las situaciones a las que se enfrentaba nuestro querido padre.
El fue una luz en la oscuridad, un permanente apoyo.
Nuevamente gracias, Vicente!
Muy agradecida de haber sido parte de el grupo juvenil de Vicente en Miramar
Su carisma, su bonhomía y su darse a todos dejaron marcas imborrables en mí
Gracias Mosqueruela
Gracias Vicente
Muchas gracias, queridos amigos y amigas, por vuestros comentarios al artículo del Padre Bienvenido sobre la presentación en Mosqueruela.
Me siento muy feliz y agradecido. Pero soy muy consciente de que todo se debe a vosotros, a ustedes, que me ayudaron a ser lo que soy y a hacer lo que juntos logramos a hacer, con la gracia de Dios.
Felicitaciones por la presentación en «tu casa» Mosqueruela de este viaje impreso por mi querida Miramar y que hoy compartes con el mundo. Tu compromiso con Cristo está en cada página. Ese compromiso que nos transmite a nosotros ( los jóvenes del movimiento juvenil de la parroquia San Andrés) Este libro dejará huellas en quienes lo lean, como dejó huellas tu paso por Argentina.
Un abrazo fuerte a la distancia mi querido Padre Vicente ?
Muchas gracias, amigos y amigas por vuestro afecto y generoso comentario.
Me siento muy agradecido por artículo del Padre Bienvenido y vuestros comentarios
Muy agradecido
Creí que sabía todo, o casi todo de lo que nuestro querido y emblemático amigo, era capaz de hacer por Cristo y por nosotros, «los chicos del grupo juvenil». Sin embargo, cuando tuve el libro en mis manos, se me paralizaba la sangre, al descubrir, cuánto nos había cuidado Vicente!! Cuánto no sabíamos!!! Cuánta cruz había detrás de su trabajo pastoral, y cuánta esperanza por delante! Vaya si Dios nos cuidaba y lo cuidó!!! Gracias, Señor porque nos amas!!!
Hay mucho para agradecerte querido Vicente.A vos y en especial a Dios, por haberte puesto en nuestro camino de la vida.Pero me quedo con las últimas palabras,expresadas en el artículo. Creo que resúmen de manera impecable mis sentimientos.Gracias, Don Vicente, por tu testimonio. Gracias por tu fidelidad. Gracias por tu valentía evangélica y profética.GRACIAS querido Vicente!!
Al leer el libro me asaltaron una gran cantidad de vivencias compartidas, de experiencias vividas que fueron muy significativas para nutrir mi vida. Vida de fe, de esperanza y caridad que tan bien nos supo transmitir y siempre a la luz del Evangelio.
Agradezco todos los días que estuvieras en mi camino, en mi historia, en mi vida.
Agradezco haber transitado junto a vos, está parte nefasta de nuestra historia nacional bajo la lupa de la no violencia, descartando lo malo y abrazando el futuro con confianza y seguridad en Cristo. Agradezco al universo haberte conocido como un «Maestro» que jamás se fue y vive en mi corazón.
Gracias por todo lo que brindaste y gracias también por haber corrido tantísimo miedo e incertidumbre en momentos tan oscuros y poder sobrevivir con alegría tanta oscuridad.
Te mereces esta y todas las presentaciones futuras porque SOS un valiente y una gran persona! Felicidades Mosqueruela! Siempre en mi corazón Amigo!!! Cecilia Krasevec
Esa epoca
La tarea pastoral de Vicente ha unido a Mosqueruela y Miramar con un lazo que perdura a través del tiempo. Gracias por tu vida, misión y entrega que han marcado nuestras vidas inspirádonos en la misericordia de Dios.
Leía el libro y un pesar me oprimía el pecho…tenía que parar y esperar un día para retomarlo…yo estuve ahí,en el grupo juvenil de Vicente desde el día cero(creo),nunca percibí el miedo,las angustias y todos los momentos amargos que mi Maestro y Amigo atravesaba…cómo nos cuidaste,Vicente!!! Cuantos abrazos te debemos!!! Nunca será suficiente mi agradecimiento por haber hecho de mí la mujer que hoy soy.GRACIASSSSSS!!!!
Precioso!!!!, gracias por compartir tus experiencias de vida, tu fe comprometida, tus vivencias más hondas, he disfrutado, te he admirado, y he aprendido de una vida llena de coherencia, valentía y religiosidad profunda. Gracias Vicente por Condenado a desaparecer.
Muchas gracias, una vez más, queridas amigas y amigos. Vuestros comentarios me llenan de alegría y justifican con creces el esfuerzo realizado por dar a conocer esta etapa de mi vida. Ser fiel a las opciones más profundas hace feliz y dan sentido a la vida.