La Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona acoge desde el 3 hasta el 7 de junio un curso práctico sobre su patrimonio musical en el que participan diez alumnos del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, que realizarán estudios y trabajos de catalogación.

El curso se lleva a cabo gracias al acuerdo de colaboración entre el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, la Fundación Tarazona Monumental y el Cabildo de la Catedral y pretende poner en valor el archivo musical catedralicio.

Los diez alumnos son de la especialidad de musicología y el curso les va a permitir conocer el patrimonio musical de la S.I. Catedral además de colaborar en la creación y mejora de herramientas para la consulta de sus fondos.

«La colección de libros de Canto Llano, que son los grandes manuscritos que todos conocemos que se colocaban en esos grandes atriles de los coros que son los fascistores, no están inventariados» -explica Alberto Cebolla, catedrático de musicología del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y uno de los dos coordinadores del curso. «Lo que estamos realizando es un inventario de ellos para conocer el contenido, análisis codicológico, artístico, etc. Y esto lo que va a permitir luego es conocer mejor los fondos que hay en la Catedral de Tarazona».

Los alumnos se encargan de fotografiar los grandes volúmenes de partituras para poder estudiarlos después y, a la vez, evitar manipular en exceso los libros para evitar su deterioro. Pero como señala Alberto Cebolla no sólo hacen eso ya que disponen de momentos de formación donde comentan cuestiones para «tener conciencia de lo que se está haciendo».

El gerente de la Fundación Tarazona Monumental, Julio Zaldívar, destaca que con este curso lo que se pretende es «en definitiva, poner en valor lo que es el patrimonio local de Tarazona y en este caso patrimonio inmaterial, que es la música». Asimismo no descarta la idea de que se celebren más ediciones de este curso.

La producción litúrgico-musical ha sido muy importante en la catedral turiasonense, cuyo archivo cuenta con un excepcional patrimonio documental que va desde manuscritos litúrgicos medievales hasta una colección completa de cantorales de canto llano pasando por joyas de polifonía renacentista y una producción propia muy interesante del repertorio de los siglos XVII-XIX.

La actividad está coordinada por Alberto Cebolla Royo, catedrático de musicología del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, y Carlos García Benito, investigador del Centro de Estudios Turiasonenses.

La financiación de estas prácticas corre a cargo de la Fundación Tarazona Monumental.