Jornada para reflexionar sobre la realidad de las personas sin hogar en la Catedral de Tarazona

El próximo domingo, 27 de octubre, se celebra la Jornada por las personas sin hogar promovida por Cáritas y que este año lleva el lema “Ponle rostro”. Por ese motivo, Cáritas organizó en la S.I Catedral de Tarazona un encuentro de reflexión y oración ayer, 24 de octubre, para recordar a todas las personas que no tienen un hogar y para sensibilizarnos con este grave problema de exclusión social.

En el acto hubo varios momentos que condujeron a los presentes a reflexionar sobre cómo todos tratamos a estas personas que tienen nombre y apellidos. La lectura de algunos testimonios ayudó a poner cara a esas realidades: personas que trabajaban en un banco, personas enganchadas al juego que les llevó a la ruina, problemas familiares o inmigrantes que llegan sin nada. Situaciones que nos son más cercanas de lo que pensamos.

El muro que nos separa de ellas, estuvo representado por unas cajas en las que estaban impresas frases que reflejaban los prejuicios que se tienen hacia los sin techo y que hacen que ese muro entre ellos y nosotros sea cada vez más alto: “Son vagos y no quieren trabajar”, “Tienen problemas con las drogas y el alcohol”, “Pertenecen a una mafia”… Ese muro se transformó después en un puente con los propósitos y deseos que fueron aportando los asistentes, un puente que sirva para acercarnos a la realidad de los que no tienen un hogar.

Tras la lectura del libro del Eclesiástico sobre la imparcialidad de Dios con el pobre, el vicario de la diócesis, D. Javier Bernal, dijo unas palabras en las que invitó a pensar sobre la lectura  y sobre la justicia de Dios con el pobre. También se refirió a esas frases que todos hemos pronunciado alguna vez: “Seamos conscientes de este problema y solidarios con la pobreza, erradicando de nuestro lenguaje este tipo de frases”.

El acto finalizó con unas palabras del Sr. Obispo, Mons. Eusebio Hernández Sola, en las que nos recordó que en el rostro de los sin hogar se refleja el rostro de Dios.