Este miércoles 29 de noviembre, la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en el 150 aniversario de su fundación, celebrará el onomástico de su fundador, el venerable padre Saturnino López Novoa, que en Huesca vivió 43 años y aquí recibió la inspiración de fundar una congregación que se dedicara a cuidar a los ancianos más necesitados de la sociedad.

Cuántas horas pasó en oración el padre Saturnino en nuestra catedral, de la que era canónigo chantre, ante el santo Cristo de los Milagros pidiéndole luz, sabiduría y fuerza para llevar a cabo el proyecto que Dios le pedía.

Su entrega pastoral fue tan relevante en el campo de la caridad hacia los pobres, especialmente hacia los ancianos, que ha sido considerada por la Iglesia católica y el 8 de Julio de 2014 reconoció públicamente la heroicidad de sus virtudes y lo declaró venerable, confiando en que su beatificación se produzca pronto.

Con tal motivo, este miércoles se celebrará una eucaristía en la capilla de las Hermanitas a las 10:30 h. a la que la comunidad de Hermanitas invita para unirse a su acción de gracias y a la vez rezar para que el Señor siga bendiciendo la congregación y no les falten las vocaciones necesarias para continuar llevando a cabo su misión.

El padre Saturnino López Novoa nació en Sigüenza (Guadalajara) el 29 de noviembre de 1830 y murió el 12 de marzo de 1905 en Huesca, en el edificio nº 12 de Pza. Lizana, hoy convertida en casa museo que recrea los espacios en los que él paso sus días amando y sirviendo a los más pobres. Sus restos mortales fueron trasladados en 1913 a Valencia y colocados en la cripta situada bajo el altar mayor de la iglesia de la Casa Madre de la congregación.