El cielo y la historia se dieron la mano en el claustro del Obispado de Teruel

Diócesis de Teruel y Albarracín
7 de mayo de 2026

El claustro del Obispado de Teruel acogió ayer, miércoles 6 de mayo, la conferencia “Varias efemérides astronómicas en la historia de Teruel”, impartida por el historiador Fernando López Rajadel y el ingeniero de Caminos Carlos Casas Nagore. La actividad reunió a numerosos asistentes interesados en descubrir cómo los fenómenos celestes quedaron reflejados en la memoria histórica de la ciudad.

La conferencia realizó un apasionante recorrido por diferentes acontecimientos astronómicos registrados en Teruel entre los siglos XII y XVI, a partir de fuentes documentales locales como las Crónicas de los Jueces y el Libro memorial de Gaspar Sánchez Muñoz. A través de estos textos, los ponentes mostraron cómo eclipses, cometas y otros fenómenos extraordinarios impresionaron profundamente a las gentes de la época y fueron anotados como sucesos dignos de memoria.

Fernando López Rajadel explicó el valor histórico de estas fuentes medievales y forales, donde los escribanos recogían aquellos hechos que más llamaban la atención de la sociedad. Entre ellos destacan varios eclipses solares descritos con expresiones tan impactantes como “murió el sol” o “el sol se fizo color de sangre”. También recordó cómo estas crónicas permiten acercarse a la mentalidad medieval y a la forma en que se interpretaban los acontecimientos celestes.

Por su parte, Carlos Casas Nagore profundizó en la explicación científica de muchos de estos fenómenos. La conferencia dedicó especial atención a tres grandes cometas visibles desde Teruel: el de 1264, considerado en su tiempo un “cometa maldito”; el célebre cometa Halley de 1456; y el gran cometa de 1577, cuyas observaciones realizadas por Tycho Brahe marcaron un antes y un después en el desarrollo de la astronomía moderna. Los asistentes pudieron conocer cómo, durante siglos, los cometas fueron vistos como presagios de guerras, epidemias o desgracias.

La charla también abordó episodios tan singulares como el “año sin verano” de 1258, posiblemente relacionado con una gran erupción volcánica en Indonesia, cuyos efectos climáticos quedaron reflejados en las fuentes turolenses con frases como “el sol non luzie bien”. Asimismo, se comentaron referencias históricas a un posible meteorito observado en 1517 y a un extraño fenómeno atmosférico registrado en 1579, que podría relacionarse con una aurora boreal visible desde Teruel.

Uno de los momentos más llamativos de la conferencia fue el repaso a los eclipses documentados en la ciudad entre 1178 y 1478. Especial interés despertó el eclipse total de 1478, descrito en las crónicas como un momento en el que “parecía de noche” y “aparecieron estrellas”, provocando temor entre la población, que acudía a las iglesias.

La sesión concluyó recordando la estrecha relación entre el cielo, la ciencia y la historia local, mostrando cómo la observación de los fenómenos astronómicos forma también parte del patrimonio cultural de Teruel, esta conferencia forma parte del ciclo «Entre la tierra y el cielo».

+Documento de la presentación

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