La parroquia de San Miguel Arcángel de Chodes acogió el Viacrucis del arciprestazgo del Bajo Jalón el 17 de marzo. Participamos en el rezo cerca de un centenar de fieles de las distintas parroquias del arciprestazgo junto a sus sacerdotes.

Todos los años preparamos en este arciprestazgo un Viacrucis con una realidad por la cual orar. Este año hemos rezado por el mundo rural, haciendo énfasis desde la oración en la realidad que toca vivir en nuestros pueblos y la que se hace presente en el rostro de Cristo que padece, muere y resucita por amor a todos nosotros.

Este Viacrucis fue escrito en el año 1990 por D. José Ignacio Longás, pero a pesar del tiempo que ha transcurrido desde su elaboración, sigue mostrando las necesidades del mundo de hoy y por el que se oró en cada estación.

Compartir año tras año en un pueblo diferente del arciprestazgo el rezo del viacrucis, se ha convertido en una realidad importante para la vida del arciprestazgo y sirve como nexo de unión entre nuestros pueblos inmersos en la realidad rural.

Agradecemos a don Cristian Alastuey, párroco de Chodes, y a sus feligreses la acogida y este tiempo de oración. Los signos del Viacrucis nos hicieron reflexionar sobre la muerte del campo, pero al llegar a la estación de la resurrección, resurgió también la esperanza para todos los habitantes de nuestras parroquias.  Al finalizar compartimos una merienda de pastas y chocolate que ofrecieron los vecinos a todos los que participamos en este encuentro con Jesús en su pasión, muerte y resurrección.   Agrademos a nuestros feligreses del Bajo Jalón su participación, su presencia y oración en esta tarde de domingo en la que fuimos agraciados por nuestro buen Dios con una temperatura calurosa, pero agradable en este mes de marzo.

Arciprestazgo del Bajo Jalón