El Vicario General de la Diócesis de Tarazona, Javier Bernal, ha dirigido una carta a los sacerdotes diocesanos para informarles sobre la evolución del incendio que comenzó a principios de esta semana en Ateca y que ha afectado a varios municipios de la zona del Alto Jalón.

En la misiva el Vicario General expresa «la solidaridad de toda la diócesis y compasión cristiana» hacia los sacerdotes de la zona afectada, les informa de que han estado en el recuerdo de todos y que en las eucaristías «se ha rezado» por todos los damnificados.

Tras detallar la situación de los párrocos que vivieron en persona el desalojo de los pueblos, al vivir alguno de ellos en estas localidades, agradece la labor que han hecho con los afectados que tuvieron que dejar sus casas, tanto los sacerdotes del Alto Jalón como los de la ciudad de Calatayud. «Agradecemos la atención y acompañamiento espiritual de los sacerdotes en estos momentos tan complicados, por haber estado tan cerca de ellos, ofrecerles las instalaciones e incluso los templos parroquiales y caminando en el dolor llevando la luz de la fe, e iluminando la oscuridad de la incertidumbre con la llama de la fe», subraya.

Añade que el obispo de Tarazona ha estado al tanto de las noticias que iban llegando y que aunque su deseo era haberse acercado a la zona, el cierre de las carreteras lo ha impedido. Finaliza la misiva aludiendo al comunicado de los obispos aragoneses, señalando que «nos unimos al comunicado de todos los obispos de Aragón en el que se agradece a todas las instituciones civiles el trabajo admirable que han prestado e incluso muchos de ellos, por su profesión, arriesgando su propia vida».

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