Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón acompañó en 2023 a más de 8000 personas, desde sus diferentes programas, a los que destinó 1.696.278,62 euros. La labor implica «mucha presencia de voluntarios y técnicos, muchos kilómetros recorridos, mucha actividad realizada, implicados también sacerdotes y laicos de las diferentes unidades pastorales» resaltó la directora diocesana, Amparo Tierz, que no dudó en expresa su preocupación «ante la falta de recursos», insuficientes para llevar a cabo toda la acción de Cáritas en la Diócesis. Por eso, en la presentación de la Memoria de Cáritas 2023 y en vísperas del Día de la Caridad, recordó que se puede colaborar de muchas maneras y que todas son necesarias.

Reforzó sus palabras el bispo de la Diócesis, Mons. Ángel Pérez Pueyo: «De lo que tengamos, hasta que agotemos existencias. Tenemos clara conciencia de ser subsidiarios, pero tenemos entrañas de misericordia y todo lo que recaudemos será quien llame a la puerta de Cáritas«. Don Ángel felicitó a colaboradores y voluntarios, y especialmente al equipo de dirección porque «solo ellos saben las lágrimas que aquí se derraman, precisamente por la impotencia que se siente de no poder llegar a todo».

Y es que las necesidades crecen y la brecha social no deja de crecer. Desde el programa de acogida, puerta de Cáritas, se han realizado 6.146 atenciones, de las cuales el 31,8 por ciento han sido a personas en situación administrativa irregular o en proceso de solicitud de asilo (protección internacional). LAs cifras recogen 5.680 personas atendidas en el programa de Acogida y Familia, pero también 250 temporeros, 356 menores…

El perfil del usuario de los diferentes programas de Cáritas Diocesana es variado y a esos perfiles se adaptan las líneas de trabajo de la entidad, apoyada en las Cáritas parroquiales, que atienden de forma creciente problemas de salud mental. «Cada día vemos más situaciones en un colectivo con escasa red de recursos especializados y que acaba llamando a nuestra puerta para solventar su situación, siendo conscientes de que nosotros podemos responder», señaló Tierz.

En este sentido, la delegada diocesana de Caridad, Julia Lirios Tormo, llamó a la acción por que «la dignidad humana hoy está en crisis. Hoy tenemos un choque muy grande entre lo que es consumir y lo que es pobreza extrema, entre la inmediatez del ‘tengo lo que quiero’ o tener que esperar años». “Allí donde las personas nos necesitan, sea cual sea su historia, estamos y queremos estar como Iglesia, como comunidad cristiana, como Cáritas, alzando la voz para denunciar el sufrimiento, la falta de oportunidad, y para anunciar la buena noticia de la esperanza en cada camino nuevo que se traza, en cada puerta que se abre, en cada encuentro que invita a empezar de nuevo”, añadió la directora diocesana.

Hasta el próximo 2 de junio, en diferentes poblaciones se están realizando celebraciones litúrgicas y acciones de captación de recursos, que se completarán con la colecta del domingo 2 de junio en todas las iglesias del territorio diocesano. Cáritas hace un llamamiento a la colaboración de toda la sociedad para poder seguir adelante con su labor de ayuda a los más necesitados.