Antiguos alumnos del Seminario rinden un homenaje a los sacerdotes formadores

El pasado mes de octubre , más de 100 alumnos -muchos de ellos con sus esposas- del entonces Colegio Seminario de Tarazona se reunieron en Calatayud en una fiesta para agradecer a los formadores la labor realizada con ellos en su etapa formativa.

Después de un tiempo de acogida y saludos en el que se sirvió un aperitivo, se pasó a una comida fraterna, en la que al final se repartieron a cada uno de los formadores un obsequio-recuerdo, personalizado para cada uno, un detalle de gran finura y con mucho cariño.

Pero lo mas importantede la celebración fue el cariño y la amistad que allí dominó: abrazos, recuerdos, alegría, “A ver si me conoces”. Y, a veces, no era fácil porque el volumen de casi todos ha aumentado considerablemente. Todos reconocieron la gran labor que hizo el Seminario porque aquel internado de nuestra diócesis era el único lugar donde estudiar a la altura de nuestras posibilidades. Alguna vez llegó a acoger hasta 360 alumnos. Esos casi mil muchachos que sacaron su carrea, se tenían que haber buscado la vida emigrando del pueblo si no hubiera sido por este centro educativo.

Por supuesto, no podía faltar la referencia al rugbi, deporte que nos hizo famosos y que todavía forma parte de la identidad de aquella casa. A ese agradecimiento también los curas os decimos: “gracias de todo corazón”. Entre todos hicimos posible ese pequeño milagro.

Florentino Nonay