A pocas semanas de la llegada del Santo Padre a España, la organización del viaje apostólico ha hecho públicos los pilares que guiarán tanto su desarrollo como su financiación. La transparencia, la claridad en la gestión y la corresponsabilidad social se sitúan en el centro de un evento que, según las primeras estimaciones, superará los 15 millones de euros de coste total.

Un ejercicio público de transparencia
La organización ha habilitado un espacio específico de transparencia en la web oficial del viaje, donde se irán publicando de forma progresiva todos los datos relevantes sobre la gestión económica, los contratos y la financiación. Este ejercicio, insisten, responde a criterios equiparables a los de grandes eventos internacionales.
Además, todos los movimientos económicos serán auditados por la firma Ernst & Young, lo que introduce un nivel adicional de control externo. A ello se suma un sistema contable común para todos los comités organizadores, que permitirá una gestión homogénea y verificable de los recursos.
Un modelo organizativo en dos niveles
El viaje se articula en torno a una doble estructura. Por un lado, las diócesis anfitrionas —Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife— asumen la responsabilidad directa de los actos en sus territorios, así como la gestión económica correspondiente.
Por otro, un comité nacional, coordinado por la Conferencia Episcopal Española, se encarga de los aspectos comunes: comunicación, logística general, identidad visual, retransmisiones o coordinación entre sedes.
Esta estructura busca combinar la cercanía pastoral de cada Iglesia local con la necesaria unidad organizativa de un evento de alcance internacional.
“Alzad la mirada”: un lema con profundidad espiritual
El viaje estará marcado por el lema «Alzad la mirada» (Jn 4,35), que invita a superar la inmediatez y abrirse a una dimensión trascendente y comunitaria. Según explicó el portavoz de la Conferencia Episcopal, este lema recoge una llamada a redescubrir a Dios como fuente de unidad, belleza y caridad en la sociedad actual.
El logotipo, diseñado por María del Mar Chapa, refuerza esta idea mediante un círculo abierto en movimiento, con figuras humanas que avanzan juntas hacia lo alto, simbolizando comunidad, dinamismo y esperanza. En el centro, la figura de la Virgen actúa como eje espiritual que articula todo el conjunto.
Financiación: apoyo social y mínima carga pública
Aunque no existe aún una cifra cerrada, la organización sitúa el coste total del viaje en una estimación inicial no inferior a los 15 millones de euros. Según sus responsables, esta cifra responde a la duración (siete días), la complejidad logística y el número de localizaciones previstas.
El modelo de financiación se apoya principalmente en aportaciones privadas —empresas, instituciones y particulares— así como en contribuciones en especie (servicios logísticos, tecnológicos o de hostelería). La participación de las administraciones públicas será limitada, aunque se contemplan colaboraciones puntuales, como en el caso de Canarias.
Desde la organización subrayan que este tipo de cooperación institucional es habitual en eventos de esta magnitud y responde también al impacto económico y social que genera la visita papal en los territorios.
Inscripciones gratuitas y protagonismo del voluntariado
La asistencia a los actos será completamente gratuita, aunque requerirá inscripción previa cuando se abra el sistema, pendiente de autorización por parte de la Santa Sede. También se ha activado ya el proceso de acreditación para periodistas, que permanecerá abierto hasta el 30 de abril.
Una de las novedades será la presencia de espacios específicos para evangelizadores digitales, a quienes se facilitarán recursos para amplificar el alcance del evento en redes y plataformas digitales.
Con todo, la organización insiste en que la pieza clave del viaje serán los voluntarios. “Sin ellos sería imposible”, han señalado los responsables, destacando su papel esencial en la acogida, logística y desarrollo de los actos.
Buen gobierno y control del gasto
El sistema de gestión económica distingue entre distintos niveles de gasto —menor, intermedio y grandes contratos—, cada uno con sus correspondientes mecanismos de control. En el caso de los contratos de mayor envergadura, se prevé la constitución de mesas de contratación con criterios profesionales y transparencia pública.
Además, muchos de estos procesos ya están en marcha y se irán haciendo públicos progresivamente, junto con los datos económicos actualizados.