Zaragoza acoge estos días las XVIII Jornadas Técnicas de la Asociación de Bibliotecarios de la Iglesia en España (ABIE), un encuentro que reúne a profesionales del ámbito bibliotecario eclesiástico para reflexionar sobre los retos actuales en la gestión y conservación del patrimonio bibliográfico de la Iglesia.
Las jornadas se celebran del 11 al 14 de marzo en la Casa de la Iglesia —sede del Arzobispado de Zaragoza— y llevan por lema «Nuevos retos para las bibliotecas eclesiásticas: entre la tradición y la innovación».
Un espacio de encuentro para profesionales
El encuentro reúne a especialistas de bibliotecas diocesanas, universitarias y capitulares de toda España, con el objetivo de compartir experiencias y analizar los desafíos actuales relacionados con la gestión, digitalización y conservación del patrimonio bibliográfico eclesiástico.
La inauguración contó con la participación del arzobispo de Zaragoza, mons. Carlos Manuel Escribano, junto a responsables de la Subcomisión Episcopal para el Patrimonio Cultural y de la propia asociación profesional.
Digitalización, innovación e inteligencia artificial
A lo largo del programa se abordan cuestiones clave para el futuro de las bibliotecas de la Iglesia, como la digitalización de fondos, la adaptación a los nuevos entornos tecnológicos o el uso de la inteligencia artificial en la gestión documental.
Además de las ponencias académicas, las jornadas incluyen visitas a espacios patrimoniales de la ciudad, como bibliotecas y archivos eclesiásticos de Zaragoza, así como encuentros profesionales que facilitan el intercambio de buenas prácticas entre instituciones.
Custodiar la memoria de la Iglesia
La Asociación de Bibliotecarios de la Iglesia en España, fundada en 1993, trabaja para conservar, estudiar y difundir el patrimonio bibliográfico eclesiástico, uno de los fondos documentales más ricos y antiguos del país.
Las jornadas de Zaragoza quieren contribuir precisamente a ese objetivo: preservar la memoria escrita de la Iglesia y, al mismo tiempo, abrir sus bibliotecas a los desafíos culturales y tecnológicos del presente.





