«Tener las catequesis llenas no significa que lo estemos haciendo bien»

El secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia de la Conferencia Episcopal Española comenzaba el pasado mes de octubre el Programa Piloto sobre Corresponsabilidad Parroquial. El objetivo: contribuir a que las parroquias impulsen la corresponsabilidad con el enfoque adecuado, ofreciendo nuevos recursos para formar a los agentes e inspirarlos en esta nueva mentalidad que pretende pasar de unas parroquias de simple mantenimiento a verdaderas comunidades de discípulos misioneros. 

El proceso de renovación que vive nuestra Iglesia viene marcado por un objetivo central: recuperar nuestra identidad como comunidad de discípulos misioneros. Nuestra misión es evangelizar y todos nuestros esfuerzos han de pasar por ese filtro sin el cual carecerían de sentido cristiano. En la medida en que los integrantes de las parroquias sean conscientes de esta responsabilidad compartida, la Iglesia será más fiel a Cristo al mismo tiempo que garantiza su continuidad con un saludable dinamismo. 

Tal y como ha explicaba el director de la Oficina de Sostenimiento, José María Albalad, «son ya muchas las personas que contribuyen a múltiples y diversas tareas eclesiales, cada una según la fe y los dones que Dios le ha dado», pero en el momento actual que vivimos «nos hacen falta líderes inspiradores, mujeres y hombres con corazón pastoral, capaces de identificar y desarrollar los numerosos carismas que existen en cada comunidad, la mayoría de ellos todavía por descubrir». Para ello, la CEE puso en marcha un Programa Piloto sobre Corresponsabilidad Parroquial que «quiere ayudar a conseguir comunidades con una identidad fuerte, cuyos miembros se sientan corresponsables en la tarea evangelizadora de la Iglesia y por ello estén dispuestos a contribuir con los medios necesarios para el desarrollo de esa misión». 

CURSO ON LINE

Desde octubre hasta junio, se ha desarrollado un curso online dirigido a sacerdotes, religiosos, religiosas, agentes de pastoral y colaboradores que quieran impulsar en su parroquia o comunidad la corresponsabilidad, potenciando el compromiso de los fieles. En total han participado 700 participantes de los que, aproximadamente, un 65% son laicos y un 32% sacerdotes. Uno de ellos, Santana Magaña, párroco de Ainzón, en la diócesis de Tarazona, declaraba a Iglesia en Aragón que la experiencia ha sido «muy buena», hasta el punto -decía- de que le «ha despertado una nueva inquietud y quiero dedicarle más tiempo».

CALIDAD VS CANTIDAD

Jose Ramón García es responsables de Liderazgo en Balay y participó como ponente en el segundo módulo del programa. Lo primero que hizo fue un cuestionario entre los participantes para que dijeran qué era para ellos el objetivo más importante de una parroquia. Muchos respondieron que lo fundamental era mantener o incrementar el número de fieles. Sin embargo, García recuerda que «hay muchas maneras de llenar las parroquias, y es perfectamente posible llenar la parroquia sin que esté cumpliendo su misión fundamental que es ser luz y sal. En el evangelio hay muchos pasajes donde se ve que el número de seguidores no es lo que más le importaba a Jesucristo (Lc 14, 25ss; Mt 22, 14; Jn6, 60ss)». 

DISCÍPULOS MISIONEROS 

Otro ejemplo de cómo se está errando el tiro en las parroquias son las catequesis de Comunión o Confirmación.  «Tener estas catequesis llenas no sirve si después no hay continuidad en el crecimiento en la fe», apunta García, para quien «las catequesis no pueden ser un fin en sí mismas, ya que pueden acabar incluso yendo en contra del fin último por el que fueron ideadas». 

BUENAS PRÁCTICAS

Afortunadamente, son muchas ya las parroquias que han iniciado un proceso conversión pastoral con gestos valientes liderados por párrocos que tienen claro que este cambio «no es nuestro cambio sino del Espíritu». 

Un cambio en el que todos tenemos nuestro papel asignado para que «la Iglesia sea Luz, busque a las ovejas perdidas y haga crecer verdaderamente en la Fe a los que están en ella», como dice José Ramón García.