La tarde de la Vigilia de Pentecostés en nuestra Archidiócesis se convirtió, una vez más, en un momento de alegría y de efusión del Espíritu Santo. La Vicaría de Pastoral propuso que en esta ocasión coincidiese la fiesta de Pentecostés con el encuentro diocesano sobre el Primer Anuncio, siendo este una de las prioridades pastorales recogidas por nuestro Plan diocesano de Pastoral, VITA. En la Iglesia que peregrina en España, se lleva trabajando en él desde hace algunos años. Baste recordar el Congreso Nacional de laicos de febrero de 2020, en el que este fue una de los cuatro itinerarios a desarrollar.

En nuestra diócesis ha sido uno de los puntos destacados de este curso pastoral. Desde el lema “renovados para anunciar” hemos trabajado estos meses en la renovación de nuestras comunidades, recuperando la fuerza que tiene el don del bautismo, para que al redescubrirnos como discípulos misioneros nos lancemos con audacia a la misión. Es verdad que al situarnos ante la sociedad actual, siempre surge una pregunta en el corazón del evangelizador: “tengo ganas de proponer a Jesús y su mensaje, pero: ¿cómo hacerlo en una sociedad tan indiferente ante Dios?”. Y es ahí donde el Primer Anuncio cobra relevancia. 

En este sentido han sido tres los hitos que nos han ayudado a reflexionar a lo largo del curso. El primero fue el III Encuentro del Laicado de Aragón, el pasado 25 de noviembre. En él pudimos ahondar sobre el tema conociendo algunas experiencias y propuestas que se están dando en las diócesis aragonesas. El segundo momento fue el encuentro nacional sobre el Primer Anuncio que tuvo lugar en Madrid del 16 al 18 de febrero pasados. En él se propuso una reflexión sobre distintas dinámicas de evangelización y fueron numerosas las experiencias que pudimos compartir y que se están llevando a cabo en las diócesis que peregrinan en España. 

El tercer hito fue este encuentro diocesano sobre el Primer Anuncio del pasado sábado. La estructura del mismo nos ayudó a profundizar: se comenzó con una invitación a tomar conciencia sobre lo que significa el concepto de conversión pastoral, necesario para situarnos con una mirada nueva ante los retos de la trasmisión del Evangelio. Y a continuación se desarrollaron siete talleres con propuestas concretas. Estos fueron: buenas prácticas en parroquias, cenas alfa para universitarios, catequesis con la metodología Montessori, un taller de alabanza para invocar la presencia del Espíritu Santo en la evangelización, el papel evangelizador del Patrimonio Cofrade, la evangelización desde la música y la experiencia evangelizadora en la acogida de inmigrantes. Propuestas y acciones que se convierten en una invitación para poder acogerlas y ponerlas en práctica en nuestras parroquias, comunidades, colegios y cofradías. A la vez se desarrolló la Feria Laudato Si y el Pente Kids, pensado para los más pequeños.

Terminó la tarde con una preciosa Vigilia de Pentecostés en el Patio del Museo en el que pudimos rezar para invocar la presencia del Espíritu Santo y sus dones, protagonizado por músicos y artistas católicos diocesanos. Y para culminar un concierto festivo que nos llenó a todos de alegría. Muchas gracias a todos los organizadores y voluntarios por el esfuerzo y buen hacer. ¡Renovados para anunciar!