«Punto y seguimos. La vida puede más»

Hasta el 22 de mayo se puede ver, en el claustro del Obispado de Teruel, la exposición «Punto y seguimos. La vida puede más». Se trata de una exposición itinerante de fotografías realizada y promovida por el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones a través de la Sección de Trata de Personas.

La trata de seres humanos es un fenómeno invisibilizado para la ciudadanía. Muchas veces no se detectan ni identifican situaciones de trata, siendo difícil combatirlo si no se conoce. A través de este proyecto fotográfico se pretende visibilizar y sensibilizar ante la situación de abuso y  explotación de personas.

La exposición tiene un enfoque basado en tres líneas argumentales: El drama vivido por las  personas que han sufrido situación de trata, la indiferencia de la sociedad, y la esperanza en la construcción de un futuro libre de la explotación, con la implicación de la Iglesia y de la sociedad.

Siempre me angustió la situación de los que son objeto de las diversas formas de trata de personas. […] No nos hagamos los distraídos. Hay mucho de complicidad. En nuestras ciudades está instalado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda.

Papa Francisco. Evangelii Gaudium 211

El papa Francisco nos reitera la necesidad de hablar de ello y darlo a conocer, ya que todavía existe mucha ignorancia y desconocimiento sobre la trata.

Para hacer posible la realización de las fotos se ha contado con la participación de personas que han sobrevivido a la trata de seres humanos, así como proyectos de atención y acompañamiento de entidades religiosas. Esta participación se ha materializado en muchas de las imágenes, donde las personas que aparecen son supervivientes de la trata que han querido participar en éste proyecto.

El autor de las fotos es Fernando Mármol Hueso, quien ha dedicado su tiempo, esfuerzo y cualidades tanto para la realización de las fotos como a su posterior montaje. Las frases que aparecen junto a las fotos también han sido recogidas de los testimonios de las víctimas. Los nombres que aparecen junto a las frases son ficticios para preservar la identidad de las personas.