Casi 70 seglares trabajan en equipo, junto a sacerdotes y consagrados y desde las unidades pastorales, como animadores de la Comunidad en la Diócesis de Barbastro-Monzón. El pasado domingo, 23 de junio, se reunieron en los locales de la concatedral de Monzón, espacio de encuentro a lo largo del año. En su última reunión del curso, este grupo de hombres y mujeres puso en común sus dudas y comentarios sobre el propio servicio que prestan, así como acerca de otras cuestiones diocesanas.

La enriquecedora sesión se abrió con la oración preparada por los animadores de Sobrarbe y continuo con la explicación, a cargo del sacerdote Jaime Cruz, del último tema formativo del curso: “Miembros y ministerios de la Iglesia”. El broche de la reunión llegó de la mano de la canción «Testigos», himno martirial de esta diócesis.

La delegada de Celebración, Silvia Peropadre, subraya la labor de estos 68 laicos y laicas, formados y enviados por el obispo, que trabajan desde las unidades pastorales en equipo con los sacerdotes y consagrados. Tienen un objetivo común: que cada hijo del Alto Aragón, sea cual sea su residencia, pueda acceder a la Palabra de Dios, la adoración eucarística, compartir momentos de oración y recibir la sagrada comunión.