Lectio Divina: 7 de febrero de 2019

“Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos”

1.- Oración introductoria.

Señor, la meditación de hoy no me deja tranquilo en mi casa sino que me invita a salir. Por eso te pido valor para entender el cristianismo como salida. Tú has salido del Padre y has venido a este mundo para enseñarnos a salir. Saliste del Padre, del corazón del Padre, de la ternura del Padre. Haz que yo salga al mundo con el corazón lleno de amor, de solo amor y nada más que amor.

2.- Lectura reposada del Evangelio. Marcos 6, 7-13

En aquel tiempo Jesús llamó a los Doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que tomasen para el camino, un bastón y nada más pero ni pan, ni alforja, ni dinero en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y les dijo: «Cuando entréis en una casa, quedaos en ella hasta marchar de allí. Si algún lugar no os recibe y no os escuchan, marchaos de allí sacudiendo el polvo de la planta de vuestros pies, en testimonio contra ellos. Y, yéndose de allí, predicaron que se convirtieran; expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

3.- Qué dice el texto.

Meditación-Reflexión.

Jesús llamó a los doce y los envió. En el evangelio de Marcos, los doce son los que “siempre están con Jesús”. Los eligió para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar (Mc. 3,14). Si siempre están con Jesús, ¿qué deben predicar? Lo que han visto de Jesús, lo que han oído de Jesús, lo que han experimentado en un encuentro al vivo con Él. Jesús es, al mismo tiempo, el que evangeliza y el evangelio. De Él han aprendido a perder todo tipo de “seguridades” porque sólo en Jesús “se sienten seguros”. Han de vivir pobres, como Jesús. “Sin equipamiento”. “Enviados que quieren estar seguros por todas partes no son dignos de consideración” (Schweizer). No deben tener miedo al fracaso:” “Al discípulo se le ha confiado un quehacer pero no se le ha asegurado un éxito” (Maggioni). De Jesús han aprendido a rezar, poniendo en el Padre toda confianza. Ellos también deben llenarse cada mañana de la ternura del Padre y así confiar en la fuerza del amor. Un buen cristiano, profesor de ética,  solía decir a los alumnos:”Crean descaradamente en el bien. Tengan confianza en que a la larga terminará siempre por imponerse. No se angustien si otros avanzan aparentemente más rápido por caminos torcidos. Crean también en la lenta eficacia del amor. Sepan esperar”. Esto sólo puede decirlo un alumno que ha aprendido en la escuela de Jesús.

Palabra  del Papa.

Hoy en día  todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría. De gracia, porque el Espíritu Santo, mandado por el Padre, ofrece sabiduría y fortaleza a aquellos que son do?ciles a su acción. De alegría, porque Jesucristo, Hijo del Padre, enviado para evangelizar al mundo, sostiene y acompaña nuestra obra misionera. Precisamente sobre la alegría de Jesús y de los discípulos misioneros quisiera ofrecer una imagen bíblica, que encontramos en el Evangelio de Lucas (cf.10, 21-23). (Papa Francisco)

4.- ¿Qué me dice hoy a mí esta palabra ya meditada. (Silencio)

5.- Propósito. Hoy estaré un rato con Jesús y, después, hablaré de Él

6.- Dios me ha hablado hoy a mí a través de su Palabra. Y ahora yo le respondo con mi oración.

Gracias, Señor, porque en este rato de oración he aprendido muchas cosas. Como cristiano, estoy llamado a salir. Pero no puedo salir de cualquier manera sino que debo estar bien equipado de humildad, sencillez, pobreza y, sobre todo, de amor, de mucho amor. Para salir sin amor, es mejor quedarse en casa.

PDF: 7 DE FEBRERO