Las Hijas de la Caridad de la Provincia España Este presentaron este lunes, 15 de junio, en Zaragoza su memoria Improntas 2025, un documento que recoge la actividad desarrollada durante el último año en los ámbitos de la acción social, la educación y la protección internacional. La presentación sirvió también para lanzar una denuncia pública sobre una de las consecuencias más graves de la actual crisis habitacional: la exclusión de las personas más vulnerables del acceso a una vivienda digna.

La entidad alertó de que el problema ya no afecta únicamente a quienes tienen dificultades para alquilar o comprar una vivienda, sino también a personas que no pueden asumir el coste de una simple habitación. Según explicaron, el incremento de los precios del alquiler está dejando fuera del mercado residencial a quienes viven en situación de pobreza extrema, incluso cuando perciben prestaciones sociales.
Una realidad especialmente visible en Aragón
Las Hijas de la Caridad acompañan actualmente a 1.238 personas a través de recursos de vivienda e inclusión social. En Aragón gestionan 13 viviendas y 34 plazas de inclusión social en Zaragoza, además de 17 viviendas y 146 plazas destinadas a programas de protección internacional y ayuda humanitaria en Zaragoza y Teruel.
Durante la rueda de prensa, la entidad destacó la situación de Zaragoza como uno de los casos más preocupantes de infrafinanciación de este tipo de recursos. Según los datos presentados, la financiación pública destinada a las plazas de vivienda de inclusión social alcanza los 12,64 euros por persona y día, una cantidad que consideran insuficiente para cubrir tanto el alojamiento como el acompañamiento social que requieren las personas en situación de exclusión.
Vivienda e intervención social
Los responsables de la institución insistieron en que la respuesta a esta problemática no puede limitarse a la construcción de nuevas viviendas. Recordaron que las personas que viven en pobreza extrema necesitan también apoyo social, acompañamiento personal, formación y acceso al empleo para poder recuperar su autonomía y reconstruir sus proyectos de vida.
La presentación concluyó con un llamamiento a las administraciones públicas, al tejido empresarial y a toda la sociedad para implicarse en la búsqueda de soluciones estables. En este contexto, las Hijas de la Caridad dieron a conocer la campaña solidaria «Pon un ladrillo en el techo de esta casa», destinada a apoyar programas de vivienda e intervención social para personas en situación de vulnerabilidad.
«Hoy no denunciamos solo que la vivienda sea cara. Denunciamos que el sistema está dejando fuera a quienes ya no pueden acceder ni siquiera al último escalón: una habitación, una oportunidad o una vida digna», señalaron durante la presentación.