La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de Zaragoza ha comenzado su tradicional peregrinación anual al Santuario de Lourdes, que este año reúne a 550 participantes, convirtiéndose en la más numerosa organizada hasta la fecha por la entidad.
La peregrinación arrancó el martes 7 de julio con la salida desde Zaragoza del autobús de voluntarios. Antes de emprender el viaje, los peregrinos participaron en la celebración de la Eucaristía en la Santa Capilla de la Basílica del Pilar, a las 7.00 horas, presidida por don Juan Ramón Royo y don Miguel Ángel Estella, poniendo el camino bajo la protección de la Virgen.
A primera hora de la mañana de este 8 de julio partían los nueve autobuses restantes, también a las 7.00 horas, completando un total de diez autobuses, a los que se suman 40 personas que viajan en vehículos particulares. En conjunto, la peregrinación reúne a 550 personas que permanecerán en Lourdes hasta el próximo 11 de julio.

El grupo está formado por voluntarios de todas las edades —con una destacada presencia de jóvenes—, peregrinos, enfermos y personal sanitario voluntario, entre ellos médicos y enfermeras, cuya dedicación hace posible el acompañamiento y la atención de quienes más lo necesitan. También participan 28 miembros del clero: nuestro Arzobispo Don Carlos Escribano, y un grupo de sacerdotes, diáconos y seminaristas, que acompañarán espiritualmente a los peregrinos durante estos días.
Aunque la mayoría de los participantes proceden de Zaragoza y su provincia, esta edición cuenta también con peregrinos llegados desde Canarias, Granada y Madrid, reflejo del creciente alcance de esta iniciativa de la Hospitalidad.
Entre quienes viajan este año se encuentran tanto personas que acuden por primera vez a Lourdes como peregrinos veteranos que repiten una experiencia que ha marcado sus vidas. Todos ellos comparten la ilusión por vivir unos días de encuentro, oración y servicio, en un ambiente de fraternidad y esperanza. Nos cuenta Ignacio Álvarez, sacerdote de la diócesis: «Estoy feliz de venir a Lourdes y disfrutar de este ambiente, con los enfermos, con todas las actividades que hay. Es algo precioso, tan internacional, tan estupendo, el ambiente tan bueno en los autobuses, el ambiente de fe. […] Es un alimento que recibimos todos los años que venimos que venimos a Lourdes y nos vemos otra vez».



Cada peregrino emprende el viaje movido por motivos diferentes. Algunos lo hacen para prestar su ayuda como voluntarios; otros buscan un tiempo de oración, de renovación espiritual o de encuentro con la Virgen de Lourdes; y también están quienes acuden con la esperanza de encontrar consuelo o alivio para la enfermedad. Sin embargo, todos comparten un mismo espíritu: la alegría de peregrinar juntos, fortalecer su fe y poner sus intenciones a los pies de Nuestra Señora de Lourdes.
Durante estos cinco días, la Hospitalidad de Zaragoza participará en las celebraciones litúrgicas internacionales, el rezo del Rosario, la procesión de las antorchas y los distintos actos propios del Santuario, viviendo intensamente una peregrinación que, además de ser la más numerosa de su historia, vuelve a poner de manifiesto la fuerza del voluntariado, el servicio a los enfermos y la profunda devoción a la Virgen de Lourdes.
