“Vivimos en una sociedad desvinculada, en la que cada vez es más difícil hacernos cargo de los que se quedan atrás»

Con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el domingo 17 de noviembre, con el lema “La esperanza de los pobres nunca se frustrará”, en nuestra diócesis hemos desarrollado una serie de actos.

La Jornada Mundial de los Pobres no es una jornada para hacer una colecta más en favor de los pobres. No es tampoco una jornada para hacer algo «por» los pobres, sino «con» los pobres. Se trata de favorecer el encuentro y el diálogo fraterno, descubriendo la fuerza salvífica contenida en ellos.

«Tejiendo Caminos de Esperanza» fue el título de la Vigilia de Oración que celebramos en el Claustro del Obispado el pasado miércoles 13 de noviembre. Organizada en colaboración por Cáritas,  CONFER, Fundación Cruz Blanca, Delegación de Migraciones,  Delegación de Misiones y Manos Unidas de Teruel, fue un momento de reflexión y oración mientras escuchábamos algunos testimonios para poder dar visibilidad a los más necesitados.

Al día siguiente, jueves, Cáritas de Teruel organizó la «Conferencia VIII Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España» por Guillermo Fernández, en el Salón de Actos de Cáritas. El informe es, en palabras del propio Guillermo, “un relato del momento de incertidumbre en el que nos encontramos y una mirada a nuestra cohesión social para analizar cómo vivimos y reaccionamos ante la gran recesión, cómo estamos enfocando la salida y cuáles son las consecuencias de la crisis en la poscrisis en Aragón”.

Este VIII Informe ha sido construido por más de 500 personas. Un equipo de investigación solvente y comprometido con la realidad de los más pobres, 125 investigadores de 30 universidades y 13 organizaciones de acción e investigación. Un equipo de encuestación profesional de más de 350 personas que en el caso de Aragón han entrevistado a una muestra representativa de los hogares y la población aragonesa repartida por el conjunto del territorio de la comunidad autónoma.

Una mirada a nuestra cohesión social que se retrotrae a cómo vivimos y reaccionamos ante la gran recesión y cómo estamos enfocando la salida. Una historia que da cuenta de las consecuencias de la crisis en la poscrisis.

Como resumen: “Vivimos en una sociedad desvinculada, en la que cada vez es más difícil hacernos cargo de los que se quedan atrás, y por ello necesitamos revincularnos, y la construcción de comunidad tendrá un papel esencial”.