La diócesis de Tarazona comunica el fallecimiento del sacerdote diocesano Rvdo. D. Florentino Nonay Raga a la edad de 87 años y 54 años de ministerio sacerdotal.
Su funeral será mañana domingo, a las 16,00h. en la Iglesia parroquial de San Pedro Apóstol de Sabiñán, su pueblo natal. Se realizará su velatorio en la Iglesia de Sabiñán, desde las 16,00h. de esta tarde y mañana a partir de las 10,00h.
Don Florentino Nonay, nació en Sabiñán el 1 de febrero de 1938 y fue ordenado sacerdote en Sabiñán el 29 de abril de 1973.
Ha dedicado cincuenta y cuatro años de su vida a servir sacerdotalmente al Señor, pasando por diversos oficios y cargos diocesanos.
Comenzó su andadura sacerdotal el 1 de octubre de 1973 como formador del seminario diocesano hasta el 31 de julio de 1982 cuando fue nombrado Rector del Seminario Mayor de Tarazona.
El 15 de septiembre de 1983 fue nombrado delegado episcopal al Servicio del Clero, oficio que fue compaginando con el de Rector del Seminario Mayor y delegado diocesano de Vocaciones.
A lo largo de sus años de ministerio, formó parte de todos los órganos consultivos de la diócesis de Tarazona.
El 31 de octubre de 1984 fue nombrado miembro del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos, fue también miembro del Colegio Diocesano de Consultores, del Consejo Presbiteral, del Consejo de Gobierno y del Consejo Diocesano de Pastoral.
El 7 de abril de 1997 fue nombrado administrador parroquial de Morés, Sestrica y Viver de la Sierra hasta el 10 de abril de 2022 cuando fue nombrado párroco “in solidum” de Sabiñan, Paracuellos de la Ribera, Embid de la Ribera, Sestrica, Viver de la Sierra y Morés.
Además de servir en la pastoral diocesana en el aspecto formativo-sacerdotal también prestó sus conocimientos en el aspecto caritativo-social siendo Delegado de Cáritas diocesana desde el 15 de agosto de 2007 hasta el 2011. Asimismo desempeño el cargo de Delegado de Comunión Eclesial del 1 de noviembre de 2011 al 28 de agosto de 2017.
Don Florentino Nonay se ha distinguido por su verdadero amor apasionado a la figura de Jesucristo. Él siempre se definía “sacerdote de vocación tardía” y “hombre de pueblo” al que el Señor le tenía reservado algo grande en el servicio a la Iglesia. Y así ha sido y, por ello, damos hoy gracias a Dios por todo su legado formativo, espiritual y vocacional que ha regalado a la diócesis de Tarazona y también a la Iglesia de Aragón y de España. Principalmente en la predicación de los ejercicios espirituales a numerosos sacerdotes y religiosas.
Por sus manos hemos pasado numerosos sacerdotes que hoy sentimos su tránsito y muchos jóvenes que pasando por el Seminario recuerdan su testimonio de vida y su ejemplo de fe, sus “queridos amigos del Seminario”. Podríamos llamarle el “padre de la Calle Ávila”, donde además de la formación y discernimiento vocacional nos acompañó en nuestra vida personal y familiar.
Sus pasiones eran vividas y compartidas con todos. Su querido pueblo de Sabiñán, su querer a su familia y a los sacerdotes, su afición al cultivo de la tierra, su “carisma Teresiano”, su tensión ante los desafíos de la Iglesia y los signos de los tiempos.
Su lectura apasionada del Evangelio y de la doctrina social de la Iglesia le llevó a vivir su carisma sacerdotal buscando experimentar el Evangelio entre los pobres, inspirado por la espiritualidad de los “Apóstoles Pobres” para transformar el mundo desde la evangelización y el servicio en la espiritualidad del Prado.
El pasado 30 de mayo de 2025, el pueblo de Morés, en la fiesta de San Félix I, a través de su Cofradía le nombró Cofrade Honorario de Honor, en agradecimiento a los años que estuvo de “Pastor en medio del pueblo”. (adjuntamos la foto de la entrega del diploma).
Dejamos como recuerdo lo que en el año 2023 en la celebración eucarística de sus bodas de oro sacerdotales, el grupo de ex alumnos del Seminario de Tarazona le regalaron ,y que define muy bien su trayectoria sacerdotal, “un almendro como símbolo “tardío” de su vocación, “podador” de lo fundamental en el almendro, y “cuidador” de lo que hizo con ellos, dándoles el fundamento de unos valores que han marcado su vida”.
El 9 de septiembre de 2025, el pueblo de Sestrica también le rindió un emotivo y cariñoso homenaje dedicándole un libro, “Florentino Nonay: Párroco de Sestrica, “un cura de pueblo y para el pueblo”.
Muchos cosas podemos decir del Rvdo. D. Florentino Nonay, pero lo más grande es que vivió con pasión y agradecimiento su sacerdocio, que amó y quiso a la Iglesia, que se esforzó “por formar discípulos para el Señor” y que gestionó y administró el patrimonio de las parroquias para alabanza y adoración a Dios.
Don Florentino en sus homenajes acabó su mensaje con dos palabras “GRACIAS” y “OS QUIERO”. Así también hoy con cariño y desde la fe se lo repetimos a él.
El Sr. Obispo Mons. Vicente Rebollo Mozos, el obispo emérito Mons. Eusebio Hernández, junto a su presbiterio y comunidad diocesana de Tarazona, manifestamos el pésame a sus familiares, amigos y compañeros sacerdotes.
Que Ntra. Santísima Madre la Virgen del Pilar y San Roque, le concedan a su buen hijo descansar junto al Pastor Fiel al que entregó su vida y junto a Él y cante la mejor de sus alabanzas, las de la Vida Eterna para siempre, la que no tiene fin y la más feliz.
Descansa en Paz, hermano y compañero D. Florentino Nonay Raga.
Javier Bernal Gimeno.
Vicario General
