La Archidiócesis de Zaragoza comunica con esperanza en la Resurrección el fallecimiento del sacerdote D. Pedro Calahorra Martínez, ocurrido el pasado 12 de enero de 2026, a pocos días de cumplir los 94 años de edad. Con su partida, la Iglesia local despide a un hombre de profunda cultura, entrega pastoral y una vida dedicada al servicio de la liturgia y el arte sacro.
Una vida entregada al ministerio
Nacido en Zaragoza el 16 de enero de 1932, D. Pedro sintió la llamada al sacerdocio en su juventud, recibiendo el orden presbiteral el 15 de agosto de 1958. Tras su ordenación, completó su formación en Roma, donde cursó estudios superiores entre 1958 y 1961, una etapa que marcaría su rigor intelectual y su amor por la Iglesia universal.
A su regreso a la diócesis, desempeñó diversas labores pastorales que reflejan su polivalencia y compromiso. Fue nombrado Regente de Villafeliche en 1961 y, posteriormente, en 1963, asumió el cargo de Ecónomo en la parroquia de San Pío X en la capital aragonesa.
Medio siglo en San Braulio
Sin duda, su huella más profunda quedó grabada en la parroquia de San Braulio, donde fue nombrado Coadjutor el 27 de octubre de 1969. En esta comunidad sirvió fielmente durante más de cinco décadas, hasta el 28 de septiembre de 2023, fecha en la que el Sr. Arzobispo aceptó su renuncia por motivos de edad.
Además de su labor parroquial, D. Pedro Calahorra destacó por su valiosa aportación a la Comisión Diocesana de Liturgia, Música y Arte Sacro, donde puso sus amplios conocimientos al servicio de la belleza del culto y la conservación del patrimonio. Su labor en el ámbito de la música sacra ha sido reconocida como una de las más relevantes de la diócesis en las últimas décadas.
La comunidad cristiana de Zaragoza se une en oración para dar gracias por su vida y su ministerio, pidiendo al Buen Pastor que lo reciba en su descanso eterno.