«Este libro lo más valioso que tiene es la memoria agradecida»

«Gracias, Señor, por habernos amado y bendecido tanto en la persona de Vicente Altaba», con esas palabras «Lisi» Vázquez agradecía la labor del sacerdote turolense, don Vicente Altaba, con la pastoral juvenil de la década del 70 al 80 en Mar del Plata (Argentina). «Lisi» era una de aquellos jóvenes que convivieron con don Vicente, y haciendo un ejercicio de «memoria agradecida», se embarcó en la aventura de recopilar testimonios de los protagonistas de aquella época, que se han materializado en el libro «El grupo juvenil de Vicente. Una historia de amor en Cristo», una obra publicada en Argentina que ayer fue presentada en el claustro del Obispado de Teruel.

El patio se quedó pequeño debido a la cantidad de gente que quiso acompañar a don Vicente, en este homenaje a esa labor pastoral a los jóvenes que ejerció en Argentina. David López, director de OFICIA, moderó este acto de presentación, primero se dieron paso a dos vídeos con las intervenciones del Padre Luis Albóniga, Rector de la Escuela Universitaria de Teología de Mar del Plata, institución que se ha encargado de la edición del libro, y la ya mencionada Lisi Vázquez, quien ha coordinado la obra.

Posteriormente tomó la palabra nuestro Obispo, don José Antonio, quien destacó que «pocas veces una experiencia de pastoral juvenil se plasma en un libro y menos veces aún, la presentación de un libro sobre pastoral juvenil congrega a tantas personas». Concluyó su intervención don José Antonio animando a que «este libro nos ayude a valorar el trabajo realizado por la Pastoral Juvenil en Argentina, en Teruel y en cualquier rincón del mundo. Y nos impulse a dedicar tiempo y recursos a apoyar las iniciativas de pastoral juvenil, por el bien de la Iglesia y del mundo».

Seguidamente habló la Alcaldesa de Teruel, Dña. Emma Buj, quien explicó como el Ayuntamiento ha colaborado en la reimpresión del libro porque «tener personas como don Vicente en la ciudad de Teruel es un auténtico lujo […] forma parte del «patrimonio» de la ciudad y que si alguien de Teruel había dejado una huella tan indeleble para que décadas después quisieran en Argentina contar sus vivencias con él, el Ayuntamiento debía darlo a conocer a los turolenses».

Luego tuvimos un testimonio de Dña. Pilar Martín, Animadora de Pastoral Juvenil en Teruel, quien en los años 80 convivió con Vicente cuando volvió de Argentina. Pilar comentó que le gusta que el libro muestre estas «experiencias de una vida configuradora de fe que les hace crecer como personas». Pilar señaló las similitudes en las experiencias de fe y en la animación juvenil tanto en la Argentina en los años 70 (testimonios del libro) como las que vivió ella en el Teruel de los 80 y 90, ambas con el acompañamiento de don Vicente. Pilar Martín acabó haciendo una proposición «este año Vicente cumple 80 años, os propongo que nos juntemos los jóvenes de los 80 y 90 para encontrarnos y comentar nuestra vida agradeciendo el tiempo que nos regaló Vicente».

Finalizó tomando la palabra don Vicente Altaba, el protagonista del libro, quien de primeras se sintió «muy sorprendido cuando Lisi me comentó que tenía que escribir el prólogo de un libro que estaban haciendo» se sentía sorprendido y también «muy agradecido, para mí este libro, lo más valioso que tiene es la memoria agradecida de estos chicos y chicas ahora abuelos y abuelas». Don Vicente destacó también la figura del Cardenal Pironio, recientemente beatificado, con quien vivió aquellos años duros de la dictadura militar en Argentina, ambos estaban amenazados de muerte, e incluso llegaron a quemarle el coche a don Vicente. Un época dura pero que tuvo también sus frutos en la pastoral juvenil de aquella época, en el «grupo juvenil de Vicente», que se ha plasmado en este libro.