Con motivo de la celebración del Corpus Christi, Cáritas Diocesana de Zaragoza lanza su Campaña institucional y presenta su memoria del año anterior, que muestra la labor de acogida y acompañamiento a las personas más vulnerables, además de las diversas acciones de intervención, sensibilización e incidencia. Bajo el lema “Somos lo que damos. Somos amor”, queremos promover el amor por las personas, fundamentalmente las más pobres y excluidas de la sociedad, como eje transversal sobre el que se sustenta nuestra misión. Es un amor incondicional que asumimos como propuesta de vida, un amor concreto y social, comprometido con las personas, con el cuidado de la casa común, con la justicia social.

UN AMOR CONCRETO Y SOCIAL

Durante un año en el que se ha observado el impacto socioeconómico de la pandemia en los hogares, hemos estado junto a las personas más vulnerables, defendiendo y luchando por sus derechos y su dignidad. Cáritas Diocesana de Zaragoza ha acompañado a 7.839 personas en 3.657 hogares. Por otra parte, las intervenciones de orientación, acogida y apoyo psicosocial fueron 6.450, a las que hay que sumar la entrega de 12.544 ayudas económicas directas a familias por valor de 1.956.055,30 euros

Las ayudas se destinaron sobre todo a vivienda y gastos básicos (alimentación, ropa, enseres), distribuidas a través de 74 Cáritas parroquiales (33 urbanas y 41 rurales) y 5 proyectos especializados. Además, a través de los programas de inserción laboral emprendidos por la Fundación por la Inclusión Social, acompañamos a 783 personas, de las cuales 107 consiguieron un empleo.

Por otra parte, Cáritas Zaragoza apoyó, en 2021, proyectos de cooperación internacional al desarrollo en Palestina y en Bolivia. Asimismo, colaboró con ayuda humanitaria en Palestina (Gaza), Haití, Venezuela y Etiopía.

Estos gestos de amor son posibles gracias al vínculo económico de muchas personas, empresas y entidades, que sostienen los proyectos de Cáritas. De hecho, un 77,01% de los ingresos proceden de donaciones (personas socias o donantes puntuales). 

UN AMOR COMPROMETIDO CON LAS PERSONAS MÁS VULNERABLES

Durante 2021, la entidad demostró que el amor-motor, que es pilar de nuestra identidad y misión, se concreta en nuestra capacidad de adaptarnos a las necesidades sociales, desde la incondicionalidad y el compromiso que supone estar con todas las personas. Esto es posible gracias a las personas voluntarias y trabajadoras tanto en el ámbito rural como urbano y en los centros y servicios especializados además de en la Fundación por la Inclusión Social y la empresa de inserción A Todo Trapo Zaragoza, que han asumido el amor como una propuesta de vida. 

Gracias a este amor incondicional pudimos acoger y acompañar a casi 8.000 personas, de las cuales: 

  • El 68% de las personas atendidas estaban en edad de trabajar (de 16 a 64 años incluidos) por lo que fueron el grupo de edad más representado. El 30,9% de las personas atendidas fueron menores de 18 años, y el 3,2% mayores de 65. 
  • Las mujeres fueron al menos el 54,3% de las personas acogidas y los hombres el 45,4%.
  • La mayor parte de las personas que vinieron a Cáritas en 2021, estaban en situación de desempleo (42,9%). El porcentaje de personas que estaba trabajando y que solicitó ayuda a la entidad es escaso. Sin embargo, es significativo que en los dos últimos años este porcentaje casi se ha duplicado. En 2019 el 5,8% de las personas acogidas estaban trabajando, mientras que en 2020 lo hacían el 9,3% y en 2021 el 10,1%. 
  • Al menos el 58,3% de las personas acogidas eran nacidas en un país extranjero. Casi la mitad de las personas extranjeras acogidas (47,9%) tenían permiso de residencia y/o trabajo; al menos el 10,3% de los atendidos extranjeros estaban inmersos en el proceso de tramitación de Protección Internacional para obtener el estatuto de refugiado o asilado en el momento de ser atendidos; y un 36% se encontraban en situación de irregularidad administrativa

En cuanto a los hogares

  • Los atendidos por primera vez en Cáritas representan el 23,6% del total.
  • En cuanto al régimen de tenencia de la vivienda, predominó el alquiler (44,4% del total), seguido por la vivienda realquilada (28%). Un 4,8% no residían en ninguna vivienda mientras que el 4,4 lo hizo en un servicio o centro de alojamiento.
  • Los tipos de hogar más frecuentes fueron: unipersonal (34,9%); monoparentales (23,4%) y los hogares con hijos (21%). Los que están sin hogar representaron el 5,9% y los conformados por otro tipo de parentesco el 7,2%. Respecto al 2020 hay un leve ascenso de los hogares monoparentales de 3,4 puntos porcentuales y leve descenso de 1,9% de aquellos que están sin hogar.

UN AMOR COMPROMETIDO CON LA JUSTICIA SOCIAL

El informe FOESSA sobre el impacto de la pandemia en España, presentado a principios de este año, ponía de manifiesto el empeoramiento de la mayoría de indicadores que miden la pobreza y la exclusión. En Cáritas Zaragoza constatamos que la pandemia ha venido a agravar las condiciones de vida de las personas que ya estaban anteriormente en situación de pobreza, empeorando cuestiones como el acceso a una vivienda digna o a ingresos mínimos e incidiendo en la cronificación de la pobreza

A esto se añade el sostenimiento de determinadas trabas (acceso a recursos económicos o digitales, situación administrativa) que dificultan el acceso a derechos básicos como el empleo, la vivienda o unas rentas mínimas. 

Las realidades que en este contexto están desplazando a las personas más vulnerables de sus oportunidades de inclusión social son:

  1. Vivienda: Sigue siendo insuficiente la oferta de alquiler social por parte de la Administración Pública. Sin ingresos estables, como es la circunstancia de las familias que acuden a Cáritas, y en algunos casos, incluso, sin una situación administrativa regular, es muy difícil mantener y acceder al mercado de alquiler. Es en estos casos cuando las familias se ven obligadas a realquilar. 
  2. Ingresos mínimos: Hemos observado dificultades de acceso a prestaciones básicas en determinados casos, así como una baja tasa de cobertura por parte de los sistemas públicos de protección social (Ingreso Mínimo Vital, Prestación Complementaria). Asimismo, hemos observado dificultades en el acceso al mercado de trabajo y un aumento de la precarización laboral.
  3. Brecha digital. La dificultad de acceso a herramientas digitales, a nivel de recurso o competencial, dificulta el proceso de solicitud y tramitación de prestaciones básicas, lo que supone una pérdida de oportunidades de acceso a derechos fundamentales, convirtiéndose de esta manera en un factor importante de exclusión social. 
  4. Situación administrativa: Las condiciones administrativas de tránsito, llegada e integración de las personas que se han visto forzadas a movilizarse cruzando fronteras inciden en su realidad de vulnerabilidad y pobreza. 

La información analizada refleja una creciente inestabilidad global, pero también nos demuestra que somos capaces de una solidaridad y una generosidad que se transforma en gestos concretos, en vida para otros. Los procesos de acogida, acompañamiento y sensibilización que llevan a cabo las personas que forman Cáritas ofrecen, en muchos casos, una respuesta de esperanza. Según los datos del mencionado informe FOESSA, en ocho de cada diez hogares el nivel de activación, es decir, de predisposición a salir de las situaciones de exclusión, es alto, ya sea porque consiguen trabajar, porque estudian o se forman para mejorar su empleabilidad, o porque participan de programas de los servicios sociales o de entidades del tercer sector como Cáritas para avanzar en su salida de la pobreza o la exclusión. 

EL AMOR COMO PROPUESTA DE VIDA

Desde Cáritas animamos a mirar más allá de nuestro entorno personal, apostando por el amor por los demás como propuesta de vida, que tiene su origen en el Evangelio de Jesús, como un compromiso con todo lo que más nos importa: las personas más frágiles y vulnerables; nuestra casa común y su cuidado y preservación; y la justicia y los derechos humanos para conducir nuestras relaciones y bienestar común. 

En este marco, como invitación a mirar de otra manera, en clave de esperanza, convocamos en mayo la segunda edición del concurso fotográfico “Cambia tu mirada”, cuyos ganadores se conocerán en un acto que se celebrará el próximo sábado 18 de junio, a las 11:00, en el patio del Museo Alma Mater, durante el cual también se expondrán las fotografías presentadas.

Cáritas quiere agradecer el apoyo de personas y empresas que, durante todo el año han estado colaborando con la entidad, con aportaciones regulares (haciéndose socias) o con donaciones y colaboraciones puntuales. Y, un año más, el agradecimiento más especial va dirigido al compromiso voluntario de 931 personas y la generosidad de las 6.175 personas socias y las 220 empresas y entidades colaboradoras, que permiten desarrollar cada día los programas y proyectos de Cáritas en la diócesis de Zaragoza. #SomosLoQueDamos. Somos Amor. 

CÓMO PODEMOS COLABORAR

Haciéndote socio o socia de Cáritas Zaragoza con la aportación económica que consideres. Llama al 976 213 332 o entra en www.caritas-zaragoza.org

Haciendo un donativo en la sede (Pso. Echegaray, 100), por transferencia en la cuenta Ibercaja: ES3120850113620300027229 o a través de la web www.caritas-zaragoza.org

Formando parte de nuestro voluntariado.

Comprando en la tienda Moda re-, en Mariano Royo, 20, Zaragoza.

Llevando tu ropa a los contenedores rojos de la empresa de inserción A Todo Trapo.

Disponiendo en tu testamento, en forma de herencia o legado, la entrega de determinados bienes o efectivo a favor de Cáritas Zaragoza. 

Convirtiéndote en empresa o entidad solidaria

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Colabora: www.caritas-zaragoza.org / [email protected] / 976 213 332