Cáritas Diocesana de Barbastro-Monzón atendió el año pasado a 7.100 personas, la mayor parte de ellas dentro del programa de Acogida y Familia en el que se dispensaron 5.921 atenciones y ayudas de urgencia. Casi la mitad son ayudas en especie pero las necesidades, que no cesan, son variadas: guía, atención psicológica, acompañamiento, escucha… A satisfacerlas se orientan los programas a los que Cáritas Diocesana destinó en 2021 más de 1,6 millones de euros, muestra del compromiso de la comunidad cristiana y de la sociedad con las personas en situación vulnerable.

«Cada uno, practique o no practique, se considere más o menos creyentes, tiene alma y tiene corazón. Y cuando, ante la necesidad, se estremece, eso es Cáritas. Porque eso es ser Iglesia, una Iglesia siempre atenta a las necesidades de los demás», afirmó el obispo, Ángel Pérez, que reclamó la acción coordinada con administraciones y otras entidades para dar una «respuesta real» a una necesidades que no dejan de aumentar. Así lo señaló la directora diocesana de Cáritas, Amparo Tierz, que desgranó los programas realizados el año pasado y anunció que este domingo, Día de la Caridad, voluntarios de Cáritas saldrán a la calle con mesas informativas en Barbastro, Monzon, Fraga y Graus.

  • En 2021, casi la mitad de los usuarios del Programa de Acogida llamaron por vez primera a la puerta de Cáritas. Continuaron siendo mayoritarias las atenciones a familias con varios hijos, cada vez más familias monoparentales y personas solas.
  • El 94% de los atendidos en el Programa de Inmigrantes son hombres, a los que se acompaña de forma individualizada. Además, se gestiona un albergue para trabajadores temporales con 10 plazas y una vivienda para 5 personas, ubicados en la localidad de Albalate de Cinca y en coordinación con el ayuntamiento.
  • Dentro del Programa de Infancia y Juventud, el 33% de los usuarios son nuevos. En Fraga se retomaron las clases de apoyo escolar, y se abrieron nuevos grupos en Graus y Benabarre, ampliando los radios de acción. Además, dada la gran demanda surgida, también se han atendido a menores escolarizados con desconocimiento del español.
  • 257 atenciones individualizadas se han enmarcado en el Programa de Prevención de Adicciones, que alerta del abuso de las nuevas tecnologías.
  • El Programa de Discapacidad ha seguido mejorando la calidad de vida y la inclusión social de personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental. En el Centro Ocupacional Nazaret se ha hecho especial hincapié a las actividades de sensibilización sobre la discapacidad.
  • La reubicación del piso tutelado de mayores de Binéfar a la localidad de Monzón, con el nombre de EL
  • PISICO y la ampliación de plazas es la principal novedad del Programa de Mayores. Por otro lado, se ha retomado la animación en residencias y el centro de actividades Hogar Madre Rafols reabrió sus puertas.
  • Dentro del Programa de Empleo, con mayoría de usuarias, se han llevado a cabo 16 acciones formativas y se ha insertado laboralmente a 202 personas. El programa de Mejora de la Empleabilidad y la Inserción PIMEI se ha implantado en la zona de la Litera, con sede física en la localidad de Binéfar.
  • Insertare e Incluyem Barmon no han dejado de trabajar. El primero, con un equipo integrado por 12 persona con discapacidad y el aval de 13 entidades locales y cuatro comarcas. El segundo, con 18 personas en plantilla y 10 en puestos de inserción, recogió 488.910 kilos de ropa y complementos textiles en 106 contenedores de 52 localidades.