Alberto Seminario, a punto de ordenarse: «se necesitan más pastores y seglares valientes»

El próximo domingo, 10 de octubre, Alberto Seminario será ordenado sacerdote por el obispo de la Diócesis de Tarazona, Mons. Eusebio Hernández Sola, en la S.I Catedral de Tarazona , a las 5 de la tarde. En esta ocasión, y dado que la pandemia parece estar remitiendo, contará con la presencia de sus padres, algo que le aporta más alegría si cabe. Alberto es natural de Perú, tiene 41 años y desde el 2017 está en España.

Él nos cuenta que su preparación para ser sacerdote es diaria con el servicio que realiza tanto en el Seminario como en las parroquias en las que ejerce el diaconado. Considera que «toda nuestra vida es un constante aprendizaje».

Desde la adolescencia supo que el Señor tenía planes para él porque desde esa época tuvo ejemplos de que «en el día a día es posible vivir el reino de Dios en nuestro mundo». Sirviendo a los demás, especialmente a los más débiles, es donde Alberto se dio cuenta de que él podía hacer algo más. Añade que tuvo diversos ejemplos de vida y testimonio de fe que «han sido pilares en mi vida vocacional: sacerdotes, seglares, personas que no se consideran católicos practicantes, religiosas etc. Fueron quienes sembraron en mí la pregunta ¿por qué no seguir mi vocación, específicamente como Sacerdote? Ellos fueron semilla y testigos de esa experiencia de Dios y, sus vidas, semillas que dejaron en mí».

Cree que son necesarias muchas más vocaciones en la Iglesia, que «necesita más pastores y seglares valientes y decididos, que estén en medio de las personas, no aislados o apartados de todo, para hacer visible el gran amor de Dios por sus hijos, un amor y una entrega reales, no una utopía», unas vocaciones que sirvan para «dar testimonio verdadero, tendiendo puentes, no levantando muros».

Dice sentir muchas cosas en este momento y muestra su deseo de hacer muchas más cuando sea sacerdote, pero, sobre todo, -prosigue- «estar con la gente, acompañarlos, conocerlos, compartir las alegrías, preocupaciones y sueños; Dios está presente en medio de todos y nos invita a estar allí, donde más se nos necesite».

En un día tan importante para él, va a contar con la presencia de sus padres. «Es para mí una gran alegría poder contar con mis papás porque son un pilar fundamental en mi vida vocacional. De ellos aprendí la perseverancia y fortaleza en la vida, el servicio y la responsabilidad, el amor incondicional en todo lo que uno hace en la vida y también por las personas».

La ordenación será retransmitida a través del canal de Facebook de la Diócesis de Tarazona así que el resto de su familia en Perú podrá seguirla. Alberto también tiene palabras de agradecimiento con todas las personas de la Diócesis que le han acompañado a lo largo de estos años en este camino hacia Dios: «en la Catedral de Tarazona, contaré también con la presencia de todos vosotros que sois mi familia aquí, familia es también quien está a tu lado, quien comparte la vida con uno, las alegrías, las preocupaciones y todo  ello también da sentido a la vida. Es lo que he respirado y vivido durante todos estos años. El cariño y afecto de todos los parroquianos en los pueblos en donde he estado: una bendición plena».

Sobre sus próximas tareas como sacerdote señala que «debo ser “el servidor”, “el último” con humildad y entrega. Es una gran responsabilidad. No soy tan joven, pero la Iglesia necesita pastores que transmitan a un Jesús resucitado, que ama y que es infinita misericordia».