Los animadores de la Comunidad de Barbastro-Monzón se reunieron el domingo 14 en Monzón para hacer balance del curso y poner la mira en el inminente Año Jubilar de San Ramón. La jornada se inició con una oración preparada por Sobrarbe, seguida de la bienvenida de la delegada de Celebración, Silvia Peropadre, quien agradeció su generosidad y servicio constante.
A ellos quiso recordar que son el «puente» para que el Jubileo llegue al corazón de cada pueblo. En este sentido, repasó algunas claves de las celebraciones e iniciativas litúrgicas, animado a utilizar los subsidios preparados para la exposición del Santísimo y el rezo del Rosario todos los días 20 de cada mes.
Por otro lado, hizo un fuerte llamamiento a visitar a enfermos y ancianos que no puedan salir de casa, llevándoles una estampa de san Ramón, un rosario bendecido y compañía para hacerles sentir miembros vivos de la comunidad.
Además, recordó que la reliquia del santo recorrerá la diócesis trimestralmente por arciprestazgos. Se instó a hacer equipo entre sacerdotes y laicos para exprimir al máximo este hito pastoral.
Posteriormente, el sacerdote Esteban Trejo ofreció una ponencia y dinámica práctica sobre “La liturgia de las horas”. El obispo cerró el encuentro, con sabor a final de curso, aunque la labor de estos hombres y mujeres continúa durante todo el año.
Los animadores de la Comunidad en la Diócesis de Barbastro-Monzón son un grupo de seglares y consagrados, mayoritariamente mujeres, que, en estrecha colaboración con los sacerdotes, extienden la atención pastoral a todos los rincones de la diócesis.


