La Cofradía de San José, fiel a su cita desde 1955, ha sido la encargada de materializar la segunda de las procesiones de la Semana Santa de Barbastro en la mañana del Domingo de Ramos. La atención se ha trasladado a la Plaza Palacio, a las puertas de la Catedral, donde ha aparecido «La Burreta», paso de la entrada de Jesús en Jerusalén con figuras de la prestigiosa escuela de Olot, uno de los iconos de la ciudad.
El recorrido ha contado el acompañamiento de la sección de instrumentos de la cofradía, que el pasado año celebró su décimo aniversario. Y no han faltado las características sibilas, mujeres proféticas representadas por niñas en catequesis de la primera comunión. Además, han participado miembros infantiles de las demás cofradías de Barbastro, simbolizando la unión y el futuro de la tradición local.
Una unión que ha vuelto a mostrarse en la llegada de «La Burreta» a la cercana iglesia de los Escolapios, donde una representación de la Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y Nuestra Madre Dolorosa aguardaba con la puerta abierta y el paso de Las Tres Caídas. A modo de saludo, los portantes han bailado el paso, antes de proseguir su camino.
En la Plaza del Mercado, ante una marea de fieles y visitantes, se ha llevado a cabo la lectura del evangelio y la bendición de Palmas y Ramos, a cargo de los párrocos in solidum de la Unidad Pastoral Jaime Cruz y Johany Cardona. Al finalizar, la procesión ha retomado su camino para regresar a la Catedral, donde se ha celebrado la eucaristía.







