Esther García Aguilera, feligresa de la parroquia de Torrehermosa, nos envía esta crónica de la tradicional representación del Viacrucis Cuaresmal que cada año representan vecinos de Villarreal en la localidad del arciprestazgo del Alto Jalón.
El sábado 7 de marzo recibimos con enorme alegría a nuestros amigos de Villarreal para celebrar juntos el Viacrucis Cuaresmal en Torrehermosa. Son ya quince años viniendo fielmente a nuestro pueblo para representar la Pasión y Muerte de Jesús, una tradición que sentimos muy nuestra. Habitualmente recorremos las calles de la localidad —las mismas que San Pascual caminó y disfrutó en su infancia—, pero este año, debido a la lluvia, vivimos la representación en el interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Blanca, conocida por todos como la iglesia de San Pascual Bailón.
Los amigos de Villarreal llevan muchos años peregrinando hasta Torrehermosa, y nosotros también hemos acudido a su encuentro en numerosas ocasiones. En los años 80 y 90 realizábamos oraciones nocturnas en las que llegaban dos e incluso tres autobuses,y pasábamos la noche por turnos de vela adorando la Eucaristía. Siempre hemos estado profundamente unidas ambas localidades. Los mayores recuerdan con cariño cómo, cuando venían a celebrar a San Pascual, se les ofrecía el Dance de Torrehermosa en su honor y se les acogía en nuestras casas el día de la fiesta.
Desde hace quince años, cada Cuaresma nos reencontramos para este Viacrucis teatralizado y la celebración de la misa. Cada año se suma más gente a esta experiencia de fe compartida, en la que se representan las catorce estaciones y la Resurrección.
La Cofradía de la Vera Cruz de Torrehermosa saluda con afecto a la Muy Ilustre Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Virgen de la Soledad, a la Muy Ilustre Cofradía de la Sangre de Villarreal y a todos los presentes que nos acompañaron desde localidades cercanas como Alconchel de Ariza, Ariza, Monreal de Ariza y Cabolafuente.
El vínculo que nos une tiene un origen claro y profundo: San Pascual Bailón. Aquí nació, aquí pastoreó, y en Villarreal entregó su vida. Su testimonio de fe y amor a la Eucaristía ha sembrado en todos nosotros una fraternidad que ha ido creciendo con los años.
Ese lazo quedó especialmente reflejado el sábado cuando, tras el Viacrucis y la misa, celebramos en la iglesia el Hermanamiento entre las localidades de Torrehermosa y Alconchel con Villarreal. Un gesto que recoge nuestra historia compartida y la proyecta hacia el futuro, siempre unidos por la fe cristiana y el legado de San Pascual Bailón.



