Comenzábamos el tiempo cuaresmal con la gran pedagogía que supone sentirnos pequeños y necesitados de conversión. Con el rito de la ceniza hacíamos presente en nuestro caminar el deseo de convertir a la vida todo lo que nos habla de destrucción. Nuestra lejanía de Dios nos hace tomar impulso y descubrir, en este periodo de gracia, que solos no podemos emprender el camino hacia el Padre.
La cuaresma es tiempo del Espíritu, el mismo Espíritu que hace revivir los huesos secos, el mismo Espíritu que nos mueve a elegir el camino del bien, el mismo Espíritu que lleva a Jesús al desierto. Por esta razón, porque queremos poner al Espíritu en el centro de nuestra vida, la cuaresma es un buen momento para preguntarnos si ponemos los medios necesarios para escuchar al Espíritu, alma de todo seguimiento de Jesús.
Una de las tareas del equipo motor de HOREB es sensibilizar a la comunidad diocesana de la importancia del acompañamiento y facilitar personas que, desde la acogida y la libertad, puedan ser referencia en el camino de la escucha del Espíritu.
En cuaresma la Iglesia nos recuerda tres prácticas que nos llevan a visibilizar nuestro compromiso hacia la conversión. La oración, el ayuno y la limosna son una oportunidad de crecimiento espiritual, de acogida del proyecto que Dios ha diseñado para mí.
Participar activamente en un proceso de acompañamiento nos ayuda en la vivencia de estas prácticas, y en definitiva, nos facilita la tarea de leer las huellas de Dios en nuestra historia.
Por eso en cuaresma y siempre muchas personas buscan sentido, orientación y una fe más viva. El acompañamiento espiritual es un camino concreto para descubrir cómo Dios actúa en tu propia historia. No se trata solo de aprender ideas sobre la fe, sino de vivir un proceso real de crecimiento interior. Una comunidad que acompaña no solo transmite la fe, ayuda a encontrarse con Dios.
Si tienes acompañante, aprovéchalo. Si no lo tienes y quieres tomarte en serio la vida espiritual ponte en contacto con nosotros. A tu servicio están un grupo de creyentes, sacerdotes, consagrados y laicos que están dispuestos a caminar contigo.
Acompañar es escuchar, caminar juntos, respetar los tiempos y confiar en la acción del Espíritu:
- Si buscas sentido en medio de la incertidumbre…
- Si te preguntas y no quieres responderte superficialmente…
- Si debes tomar una decisión trascendental…
- Si estás atravesando una crisis que te sobrepasa…
- Si quieres buscar a Dios, pero no encuentras el camino…
- Si quieres relacionarte con Dios y no sabes por dónde empezar…
- Si deseas crecer en la fe…
Busca un acompañante espiritual… no estás solo, alguien se ofrece para caminar contigo…
Espacio diocesano de acompañamiento HOREB
ESPACIO DIOCESANO DE ACOMPAÑAMIENTO HOREB
“Yo estaré allí, ante ti” (Ex 17, 6)
Ponte en contacto con nosotros:
976 394800 / acompanamiento@arzobispadodezaragoza.org

