Opinión

Juan Ramón Royo García

1577-2027: 450 AÑOS DE LA SEGREGACIÓN DE LA DIÓCESIS DE SEGORBE-ALBARRACÍN Y DE LA ERECCIÓN DE LA DIÓCESIS DE TERUEL (II)

2 de julio de 2026

Ya en el siglo XIV los reyes Jaime II y Pedro IV pensaron crear un obispado en Teruel, pero hubo su erección se demoró hasta el 31 de julio de 1577. Se justificó la decisión por la enorme extensión de la diócesis de Zaragoza y por la presencia de moriscos, aunque en realidad solo los había en la ciudad de Teruel y el pueblocastellonense de Bechí, un encave en la diócesis de Tortosa que duró hasta 1956. La mayoría de los pueblos pertenecían a la comunidad de aldeas de Teruel. En dicho año recibió los arciprestazgos zaragozanos de Aliaga, Calamocha, Cantavieja, Castellote, Monreal del Campo, Montalbán y Muniesa (del que el 24 de octubre de 1955 hubo que separar los pueblos zaragozanos de Moneva, Moyuela y Plenas).

Inicialmente fue nombrado Juan Pérez de Artieda, de Tauste, canónigo de la Seo, pero que solo fue electo y no llegó a tomar posesión. El primer obispo, nombrado en 1578, fue Andrés Santos de San Pedro, inquisidor de Aragón después de haber pasado por otros tribunales (intervino en el proceso de fray Luis de León) y que fue el primer miembro de esta familia que llegó al episcopado (los hubo hasta 1803). En 1579 fue trasladado a Zaragoza, aunque no tuvo un largo episcopado pues murió en 1585 en Monzón, donde se estaban celebrando las Cortes del reino. Otros dos obispos pasaron también directamente a Zaragoza, como también a Granada y otro, en 1802, a arzobispo de México. El mayor periodo sin traslados fue entre 1644-1802.  Hasta el final del Antiguo Régimen, fue una diócesis de entrada en el 59 % de los casos y supuso el primer traslado para el 33 % de los obispos. Su nivel de renta fue mayor que el de Albarracín: hasta 1749 ocupó el puesto 38 y entre 1750-1834 subió al 33 entre las diócesis españolas.

En el siglo XIX estuvo vacante entre 1833-1847 y 1869-1874. Entre 1891-1894 fue obispo Maximiliano Fernández del Rincón y Soto Dávila, que había fundado anteriormente las Hermanas de la Presentación. Tuvo que ser trasladado a Guadix porque no supo hacerse con la diócesis ni congeniar con sus habitantes. Murió allí en 1907. Está en proceso de beatificación. Otro fruto de santidad es el obispo agustino fray Anselmo Polanco, obispo entre 1935-1939, reconocido como mártir y beatificado en 1995 junto con su vicario general Felipe Ripoll. El último obispo que murió estando al frente de la diócesis fue Juan Ricote en 1972.

El único santo diocesano es san Joaquín Royo, mártir en China en 1748. Los sacerdotes diocesanos que murieron en la persecución religiosa desencadenada al estallar la guerra civil están incluidos en la causa por presunto martirio de Luis Turón y compañeros promovida por la diócesis de Zaragoza. Otros turolenses en proceso de beatificación son el hermano Adolfo, de Cella, fallecido en Zaragoza en 1976, y el escolapio Bruno Martínez, natural de Moscardón, que murió en Nicaragua a consecuencia de las heridas provocadas por el terremoto de 1972.

Los obispos naturales de Aragón han sido:

Compartir
WhatsApp
Email
Facebook
X (Twitter)
LinkedIn

Noticias relacionadas

18 junio 2026