10 claves del Congreso de Laicos para llevar a tu vida

Las 2.000 personas que han participado en el congreso de laicos ‘Pueblo de Dios en salida‘ durante este fin de semana, del 14 al 16 de febrero, han compartido cientos de propuestas e inquietudes. La ponencia final, a cargo del obispo auxiliar de Barcelona, Antoni Vadell, y Ana Medina, periodista de Trece, ofrece una síntesis extraordinaria. A continuación, compartimos 10 ideas que podrías llevar a tu vida y a la de tu comunidad:

1. El Espíritu Santo es el verdadero protagonista, el que mueve a la conversión, el que envía a la misión, el que acompaña. El Espíritu nos lleva a vivir en comunión, no como llaneros solitarios. Es imposible ser una Iglesia abierta a la sociedad, en salida, si estamos divididos internamente, viviendo en compartimentos estancos.

2. Oración y discernimiento. Beber de la fuente para no agotarse. Alimentarnos de lo esencial para ser sal y luz del mundo, para vivir contemplativamente en la acción. Primero sembrar, luego cosechar.3. Activar el modo avión y escuchar: a nosotros mismos, a Dios, a los demás. Sin silencio no puede haber vida interior. Desconectar para reconectar.

4. Reconocer y potenciar el papel de la mujer en la Iglesia, también el de los jóvenes y el de los laicos en general. Juntos somos más. Ser laico no es ser un “cristiano de segunda”. Todos estamos llamados a vivir un renovado Pentecostés desde nuestra vocación bautismal.

5. Recuperar el valor de la parroquia como lugar central en la vida de las comunidades cristianas, espacio de acogida, “hospital de campaña”, fuente de envío para la misión. Desde ahí, establecer procesos de diálogo con la sociedad civil y ganar presencia pública. Sin complejos. Que nadie, ni familia, amigos o compañeros de trabajo, se quede sin la Luz que nos guía.6. Aprender a comunicar, con nuevos métodos, nuevos lenguajes, nuevo ardor. Conocer a Jesucristo no es saber comunicarlo. Primero, coherencia y unidad de vida. Al maestro se le escucha si primero es testigo.

7. En medio del mundo. El primer anuncio se da al hilo de la vida, en un contexto de amistad y de diálogo. Con fe y amor, sin estridencias, con sencillez. He descubierto un tesoro y quiero compartirlo.

8. ¡Cuidado con el activismo! Encontrar nuestra misión y entregarnos a ella. Yo soy una misión en esta tierra (una) y para esto he venido al mundo. Quien mucho abarca poco aprieta.   9. Pasar de una pastoral de mantenimiento a una pastoral de misión. Compartir un estilo de vida, acompañar a todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo en sus anhelos y necesidades. Para ello, formación permanente.

10. Transformar la realidad, sin miedo, con audacia, creatividad y altura de miras. Patear las calles, tocar las heridas de la gente sin juzgar ni condenar. “Oler a oveja”, como dice el Papa, y acompañar a la gente en su camino hacia una vida más plena.