En el primer aniversario de la celebración del Congreso de Laicos, reproducimos a continuación la reflexión de la delegada episcopal de Apostolado Seglar de Zaragoza y miembro del Consejo Asesor de Laicos de la Conferencia Episcopal Española, María Jose Sanchez.

Maria José Sanchez.

Dios nos ha confiado esta misión en este concreto momento de la historia

Un año después de la celebración del Congreso de Laicos, agradezco de corazón haber vivido una auténtica experiencia de comunión eclesial. El Congreso ha recordado al laicado su gran protagonismo en la historia de la salvación recibiendo como un don nuestro papel de enviados al mundo y comprometidos como discípulos misioneros con la alegría que caracteriza a un cristiano amado y salvado en Jesucristo. 

El Congreso ha servido para realizar una reflexión abierta y auténtica de la presencia e implicación de los laicos en la realidad evangelizadora de la Iglesia. Convencidos de que cada uno de nosotros es importante y necesario. Dios nos ha confiado esta misión en este concreto momento de la historia. Y una pandemia no puede paralizar totalmente nuestra acción pastoral.

Los cuatro itinerarios

Es cierto, que por las circunstancias de diversas restricciones nos hemos visto abocados a hacer uso de la conexión vía telemática para poder reunirnos. No lo hemos visto como un impedimento, por el contrario nos ha facilitado no tener que desplazarnos y poder reunirnos con más asiduidad. Este momento no ha dejado de ser fecundo. En medio de las dificultades, los retos se han convertido en posibilidades. El Espíritu Santo que siempre nos precede, nos ha ayudado y capacitado para que comprendiéramos que estos cuatro itinerarios (primer anuncio, acompañamiento, procesos formativos, presencia pública) son prioridades en nuestras acciones pastorales. Seguir reintroduciendo el primer anuncio en nuestra pastoral ordinaria; iniciarnos y seguir formándonos en el arte de acompañamiento tanto sacerdotes, como religiosos y laicos; fomentando una formación integral para ser Iglesia en Salida; e impulsando cristianos con responsabilidad en la vida social. 

El ‘modus operandi’

Ahora en nuestra diócesis nos toca seguir discerniendo con la ayuda de la Guía de Trabajo que recoge muchas de las aportaciones realizadas de los cuatro itinerarios durante la celebración del Congreso, y describe una serie de propuestas para acoger y desarrollar estos itinerarios en nuestra realidad. Para ello se ha programado una formación que en breve la realizaremos y recibiréis. Además, el Consejo Asesor de Laicos ya se ha reunido en dos ocasiones y en marzo se realizará una formación sobre el discernimiento comunitario. Tenemos que concebir esta etapa del postcongreso como un proceso a desarrollar en doce años en los que cada itinerario tendrá su protagonismo. 

Nuestro Equipo de Trabajo del Postcongreso (ETP) será el que asesore para articular los itinerarios en nuestra diócesis e implementarlos con acciones pastorales acordes. Además, hará de canal de comunicación con el Consejo Asesor de Laicos. Vislumbrando el momento actual con sus retos desafiantes, nos insta a seguir apostando de manera permanente por una formación integral que se adapte al momento que estamos viviendo y nos prepare para poder dar razón de nuestra esperanza. Por eso, uno de los objetivos marcados para este curso es seguir ofreciendo una formación para la misión que saldrá publicada próximamente. 

Sin parar de formar

El equipo diocesano de la Delegación de Apostolado Seglar ha mantenido sus reuniones telemáticamente para planificar la recepción de la Guía del postcongreso. También se celebró una reunión con la coordinadora de asociaciones y movimientos para la preparación de la presentación de la Guía de trabajo con la esperanza de poder celebrarla presencial, pero ante las medidas restrictivas del estado de alarma nos vimos abocados a celebrarla en formato online. Esta presentación fue difundida a través de las redes sociales y se emitió desde el Canal de la Archidiócesis de YouTube. La participación fue abundante de laicos no asociados y de movimientos y asociaciones, así como sacerdotes procedentes de las diferentes vicarías. Nuestro invitado estrella fue Luis Manuel Romero que concienció de la importancia de conseguir impulsar un laicado evangelizador y un proyecto común para el Apostolado Seglar flexibilizándolo en las distintas realidades diocesanas. Ya se comenzó a estudiar la Guía con el equipo diocesano de la Delegación de Apostolado Seglar y se ha elaborado un proyecto para su difusión: “Una Iglesia en salida”.

En palabras del Papa: «Es la hora de ustedes (…) que con su modo de vivir sean capaces de llevar la alegría del Evangelio allá donde estén”.