Queridos hermanos y hermanas:

Nos disponemos a celebrar a la Semana Santa en nuestra querida Diócesis de Tarazona, para conmemorar los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, que constituyen el misterio pascual, el centro de la vida del Señor.

Un año más la pandemia del coronavirus nos hará vivir la Semana Santa de manera diferente. Os invito a vivirla en clave de fraternidad con todos los afectados por la crisis del coronavirus, tanto a nivel sanitario como económico.

Jesús nos enseñó que la verdadera grandeza se mide por nuestra capacidad de servicio a los demás. Con confianza, se entrego en la cruz y “nos amó hasta el extremo”. Muchas veces pensamos el servicio como algo extraordinario en la vida. Sin embargo, la pretensión de Jesús es que se convierta en una actitud permanente, que toda nuestra vida se configure desde el servicio. 

Este año, nuestros queridos cófrades no procesionarán por nuestras calles. Casi todos habéis experimentado la tristeza que produce una lluvia inoportuna que impide que nuestros pasos, en alguna ocasión, pueda salir a la calle. Este año el dolor es compartido por todos los hermanos de todas las cofradías.

Queridos cófrades, no os olvidéis nunca de que un cofrade lleva en el corazón una pregunta a la que ha de saber responder: ¿Por qué hago todo esto? ¿Qué me mueve? ¿Cuál es mi verdadera relación con estas imágenes y con el misterio que representan? Esas preguntas sólo encuentra su verdadera respuesta en los que descubren que lo que os mueve es la autenticidad y coherencia de vuestro compromiso cristiano. No hay más motivación que vuestra fe, la que esas imágenes representan. Y desde la fe hemos de vivir y aceptar esta realidad.

Estáis llamados a evangelizar, a ser parte activa dentro de la Iglesia y a vivir, con hechos concretos, vuestro compromiso cristiano. Vuestras iniciativas son «puentes», senderos para llevar a Cristo, para caminar con Él. Vivid siempre con el corazón abierto a la caridad, al amor. Cada cristiano y cada comunidad es misionera en la medida en que lleva y vive el Evangelio y da testimonio del amor de Dios por todos, especialmente por quienes se encuentran en mayor dificultad.

Uno de los objetivos de las cofradías es su actividad caritativa, por ello os propongo, queridos cofrades y vecinos: organicemos  cómo hacer una colecta especial para ayudar a los más pobres y necesitados de nuestro entorno. No olvidemos que somos hermanos….

Queridos fieles de toda la Diócesis de Tarazona, os invito a vivir esta Semana Santa como un tiempo especial de interiorización. AMAR, MORIR y RESUCITAR: tres realidades para pensar y para vivir en estos días y en toda nuestra vida.

Dejemos que se aviven nuestros sentimientos religiosos ante la contemplación, paso a paso, del gran misterio de la vida, de la muerte y de la resurrección de Cristo. La Iglesia nos brinda, en esta semana, una oportunidad especial para acercarnos a Aquel que nos amó primero, para empaparnos, fundamentalmente, de su forma de vivir y de amar: hasta el extremo.

Seamos responsables en el cumplimiento de todas las restricciones, por nuestro bien y por el de todos.

Que la participación en las celebraciones litúrgicas, presenciales o a través de las redes sociales, nos ayuden a descubrir y hacer vida el gran misterio del Amor de Dios.

Con mi afecto y bendición.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
   Obispo de Tarazona