Más de 200 personas asistieron a la Asamblea Diocesana centrada este año en la oración

«Hemos preparado la asamblea dedicada a la oración con mucho cariño». Con estas palabras, nuestro obispo presentaba la Asamblea Diocesana que se celebró el pasado sábado, 15 de junio, en el Colegio Las Viñas de Teruel, a la que asistieron más de dos centenares de personas.

Don José Antonio recordó precisamente que «en nuestro Plan Pastoral, uno de los puntos más importantes es la oración, tanto la personal e íntima como la que se hace en comunidad». Una prioridad marcada por el propio papa Francisco, quien ha dedicado a la oración este año previo al Jubileo de 2025: «Me alegra pensar que el año 2024, que precede al acontecimiento del Jubileo, pueda dedicarse a una gran “sinfonía” de oración; ante todo, para recuperar el deseo de estar en la presencia del Señor, de escucharlo y adorarlo». En esta línea, nuestro obispo animó a los asistentes a encontrar el modo de crecer en la oración y poder trasmitir a los demás «la alegría del encuentro con Dios».

Tras la oración comunitaria, amenizada por el coro diocesano, tuvo lugar la conferencia impartida por el Padre franciscano José Luis Coll, centrada, como no podría ser de otra manera, en la oración. La primera parte de la intervención versó en explicar que es la oración para, posteriormente, abordar los principios fundamentales de la oración cristiana, aportando además varios recursos para hacerla en las mejores condiciones, porque como dice el propio José Luis, en la oración «Dios da mucho más de lo que nosotros le podamos dar, porque Dios no da “cosas”, sino se nos da Él mismo».

Tras la conferencia se pudo degustar un café con pastas gracias a nuestra Cáritas diocesana, un merecido descanso para abordar las tres sesiones de talleres que pusieron la parte formativa y práctica de la Asamblea. Una serie de 11 talleres con técnicas y expresiones para poder mejorar personalmente en el encuentro personal y comunitario con Dios.

Los asistentes han dado numerosas muestras de agradecimiento a la organización tanto por la parte logística como por la elección de los talleres, así como al ponente, a Cáritas, al Colegio Diocesano y todas las personas que, en definitiva, han hecho posible que otro año más la Asamblea haya sido un éxito.