Manos Unidas presenta en Zaragoza su campaña 2026 declarándole la guerra al hambre

Fabio Ovalle Medina
30 de enero de 2026

En un mundo marcado por la violencia y los conflictos armados, hablar de paz sigue siendo una urgencia. Pero la paz no empieza cuando callan las armas. Se construye mucho antes: cuando se garantiza una vida digna, cuando se erradica el hambre, cuando se reducen la pobreza y la desigualdad. Esta es la convicción que impulsa la Campaña 2026 de Manos Unidas: «Declara la guerra al hambre», una llamada urgente a combatir las causas profundas de la violencia y a apostar por un desarrollo justo como camino imprescindible hacia una paz real y duradera. El hambre es un arma silenciosa más letal que las armas de guerra y que también se utiliza de forma estratégica en los propios conflictos armados.

En el «Espejo de la Iglesia en Aragón» de COPE entrevistamos Gonzalo González, delegado de Manos Unidas Zaragoza, quien nos cuenta cómo durante este año Manos Unidas quiere compartir con la sociedad española su experiencia y conocimiento acerca de muchos de los conflictos existentes en el mundo. A continuación, transcribimos la entrevista.

Rocío Álvarez. Gonzalo, este año el lema de la campaña de manos unidas es impactante: «Declara la guerra al hambre». ¿Qué mensaje queréis lanzar a la sociedad con una frase tan contundente en los tiempos que corren?

Gonzalo González: Precisamente eso, es ser impactante y en estos momentos que corren en nuestra organización, este año la idea de la campaña va a ser girada en un reto que tenemos muy presente en estos días. Lo estamos viendo continuamente, que es la paz conseguir una paz verdadera y una paz duradera. Y te voy a dar si me permites unos datos para ponernos un poco la imagen de lo que está pasando en estos momentos. 78 países en estos momentos están involucrados en conflictos armados a lo largo del mundo, tanto sea dentro de sus fronteras como fuera de las mismas. Y existen ahora mismo 59 conflictos armados activos en el mundo, que es la cifra más alta desde la segunda guerra mundial y no solamente no decrecen, sino que han crecido en 3 conflictos con respecto al último año. Con eso Manos Unidas nos hacemos eco de esas palabras del Papa León XIV, cuando decía que no podemos aceptar que la guerra moldee nuestra historia. Manos Unidas, por supuesto, va a iniciar esta campaña en busca de poner énfasis sobre el desarrollo justo como camino para la paz. Por eso ese subtítulo de nuestro lema de este año: «Declara la guerra al hambre», que dice que con paz y desarrollo combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad. Aparte, esta campaña va a ser un recuerdo de aquel declaramos la guerra al hambre con el que terminaba el manifiesto del año 1955, de las mujeres, de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas y que fue precisamente la semilla de la que nació y luego creció lo que hoy conocemos como Manos Unidas.

R.Á.: O sea que tienen ese guiño, de ese origen.

G.G.: Tenemos ese guiño completo, de hecho, de aquella primera campaña en España que fue una campaña contra el hambre, quedó Manos Unidas, campaña contra el hambre.

R.Á.: Y el próximo martes, 3 de febrero, tenéis la puesta del árbol de esta campaña en el Patio de La Infanta, en el Salón Aragón a las 7:00 de la tarde. ¿Cuéntanos que se va a vivir en este día y quienes te acompañarán en la mesa junto al arzobispo?

G.G.: Bien, como tú bien dices presidirá como todos los actos de Manos Unidas nuestro arzobispo Don Carlos. Y en él intervendrán, dos personas que hemos traído es proceso y que pensamos que nos puede dar una buena visión del tema de la paz, del tema de los conflictos. Uno es el escritor y catedrático en historia medieval José Luis Corral, estará con nosotros. Y la otra es una persona que está viviendo estas situaciones in situ. Es una misionera laica, es socia local de Manos Unidas, que va a venir desde Mozambique para decirnos lo que ella está viviendo en estos momentos en ese país. Además, Mozambique es uno de esos países con los que nosotros este año en nuestra sensibilización vamos a hablar. Mozambique, Gaza, Haití, etcétera, que son esos conflictos olvidados, esos conflictos que no aparecen en los medios de comunicación, pueden parecer que no existen, pero que muchos millones de personas están pareciendo y sufriendo.

R.Á.: Una cita indispensable desde luego, ese 3 de febrero, ¿a qué hora, recuérdanos?

G.G.: A las 7:00 de la tarde, en el Salón Aragón del espacio Patio de la Infanta de Ibercaja, que nuevamente nos abre sus puertas para que fuéramos hacer el lanzamiento de campaña.

R.Á.: Además de la presentación oficial, tenéis un acto muy especial en la Santa Capilla del Pilar, el día 6 de febrero. ¿qué significa para la delegación presentar esta campaña a la Virgen, de la mano de vuestro consiliario, además verdad?

G.G.: Es el acto más tradicional de Manos Unidas, es el primer acto que se inició en Manos Unidas y ya en sus orígenes, en el año 1960. Y es esa presentación de la campaña a la Virgen del Pilar, además, no solamente lo hacemos por nosotros, sino que es un mandato de las distintas presidentas nacionales de Manos Unidas, que nos han dicho que pidiéramos a la Virgen, que nos de fuerza y que nos dé ánimos para la realización y poder llevar adelante las campañas de Manos Unidas, tanto en nuestra delegación de Zaragoza, como ya digo, a nivel nacional para todo lo que es Manos Unidas. Es el acto central, vamos a decirlo así, el acto más simbólico, el acto más tradicional y además en un día que para Manos Unidas es clave, que es el día del ayuno voluntario.

R.Á.: Qué importante ir de la mano de la Virgen. Otro plato fuerte llega el domingo, el 8 de febrero, que es la Jornada Nacional de Manos Unidas, ese día el arzobispo presidirá la misa en el altar mayor del Pilar, a las 12 del mediodía, es el momento en el que todo Zaragoza se une a una sola voz.

G.G.: Es el momento en que, como tú dices, todos nos unimos en una sola voz, que es la voz de la Iglesia Católica, la ayuda, la solidaridad y la fraternidad con los hermanos nuestros que más están padeciendo el hambre, la pobreza, la desigualdad y la falta de paz.

R.Á.: Mirando atrás, en el 2025 fue un año de mucho esfuerzo. ¿Qué balance haces de los proyectos que lograste sacar adelante en el pasado, gracias a la generosidad de los Zaragozanos?

G.G.: Yo siempre digo que empezamos de una forma muy calmada, queriendo sacar adelante los compromisos, que con los que iniciamos cada campaña, pero siempre tengo el mismo mensaje, y es que con la ayuda y la generosidad de todos nuestros socios, donantes y colaboradores conseguimos hacer más. De hecho, la campaña pasada, la comenzamos con 8 proyectos en los que nos comprometimos desde la delegación de Zaragoza y hemos terminado con justo el doble, 16 proyectos, que han ido destinados a 7 países de África, a 3 países de América y 6 de ellos ha sido en la India. A parte de eso nos han cofinanciado dos proyectos, uno en Etiopía la Diputación Provincial de Zaragoza y otro el Ayuntamiento de Zaragoza en Palestina. Y hemos tenido, desde hace muchos años, la importante colaboración de la Fundación Ibercaja en un proyecto que este año se ha desarrollado en la India. Estamos hablando de 19 proyectos, y esto para nosotros, tenemos que dar las gracias a todos esos donantes, a esos socios, a esos colaboradores, que siguen confiando sus donativos en Manos Unidas.

R.Á.: ¿Cuánto dinero se logró recaudar en la pasada campaña y qué objetivo o información tenéis para este 2026, para que los nuevos proyectos no se quedan en un papel?

G.G.: A nivel de la delegación de Zaragoza, aunque tenemos que estar, estamos a expensas de esos datos oficiales de las auditorías externas a las que nos sometemos, pero casi podría asegurar que vamos a estar en torno al 1.100.000€, solamente la delegación de Zaragoza. Y, vuelvo a decir, todo esto ha sido gracias a esa confianza que siguen depositando por nuestros socios, nuestros colaboradores y nuestros donantes en nosotros. Ellos han dado cuenta, ellos viven y ellos saben de nuestra claridad y nuestra transferencia en los datos y que en esos precisamente documentos de auditorías externas indicamos a dónde va, hasta el último de los céntimos que recibimos. Y eso creo que es muy importante.

R.Á.: Y para este año que empiezan, ¿en qué zonas del mundo, en qué tipo de proyectos os vais a centrar desde la delegación de Manos Unidas de Zaragoza?

G.G.: En la delegación de Zaragoza, volvemos como he dicho antes a ese comenzar de una forma conservadora, lo hacemos con siete proyectos, que van a ir dirigido 2 a la India, 2 a países de América del Sur y 3 van a ir a África. En concreto, mayormente vamos a tratar proyectos de educación. Nosotros seguimos pensando que la educación es la mayor arma para terminar en el mundo con la pobreza, el hambre y en este caso con la guerra. Y son proyectos educativos, son proyectos también sanitarios, especialmente de formación sanitaria a las personas para que puedan detectar esas posibles enfermedades que a lo mejor no conocen o que tardan en ponerlas ante los facultativos, ante los médicos, para que puedan tratarlas a tiempo. Y también son proyectos en este caso de Derechos Humanos y de sociedad civil, de decirles, que sepan las personas a las que apoyamos que les asisten unos derechos. Es que muchos de ellos, hay millones de personas en el mundo que todavía desconocen que como seres humanos tienen derechos adquiridos y tal, pues hay proyectos específicos para hacerles conocer esos derechos y que puedan desarrollarse dentro de sus países y de la sociedad.

R.Á.: Antes nos hablabas de lo que se recaudó en 2025, ¿cómo puede la gente colaborar con vosotros? ¿Hay una colecta especial el día de 8 de febrero o cuáles son las formas de colaboración?

G.G.: Sí, ahora mismo tenemos el día 7 y 8 de febrero, el fin de semana ese, las colectas en nuestras parroquias van dirigidas precisamente a la Jornada de Nacional de Manos Unidas. Independientemente de eso, a lo largo de todo el año pues se puede colaborar de muchísimas formas. La cuestión como decimos nosotros en Manos Unidas es querer hacerlo, eso es lo importante. Y se puede colaborar tanto de forma económica, haciéndose socio que son fundamentales para nosotros, porque es el punto del que partimos para saber en qué nos podemos comprometer para sucesivos años. Lo pueden hacer por medio de una transferencia bancaria a nuestras cuentas de Ibercaja. Se puede utilizar el Bizum, entrando en colabora con Manos Unidas. También podemos, por supuesto, venir a la delegación donde les atenderemos perfectamente. Hay mucha gente que viene a la delegación porque aparte de querer colaborar con Manos Unidas quieren tener ese contacto con nosotros, ¿no? esa comunicación con nosotros, preguntarnos cómo nos va, qué es lo que estamos haciendo, etcétera. Podemos entrar en la página web de Manos Unidas, https://www.manosunidas.org/ donde podemos incluso colaborar con un proyecto específico que queramos, porque nos gusta y decir oye me gusta este proyecto educativo en la India y podemos colaborar con él. Como digo, hay muchas formas de hacerlo, lo que tiene que haber el querer hacerlo. Y también se puede colaborar y además hago un llamamiento a eso como voluntarios en la delegación. Siempre necesitamos voluntarios y siempre tenemos las portas abiertas para todas esas personas que quieren colaborar con nosotros y trabajar por un mundo más justo.

R.Á.: Gonzalo, muchísimas gracias por tu tiempo y por esa labor incansable que haces de Manos Unidas para que el mundo sea un lugar más justo. Estaremos pendientes de todos esos actos de la próxima semana, un abrazo fuerte y mucha suerte con la campaña.

G.G.: Y muchas gracias a vosotros por dar voz a los que no la tiene.

 

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