Las diócesis aragonesas han celebrado este fin de semana distintas vigilias y encuentros con motivo de Pentecostés y del Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, una jornada que este año lleva por lema «Pueblo de Dios que sale al encuentro».

En Zaragoza, la Vigilia Diocesana de Pentecostés tuvo lugar el viernes por la tarde en la parroquia de San Pablo, bajo el lema «Alza la mirada», en un acto de oración especialmente centrado en el próximo viaje del papa León XIV a España. Además, este domingo la Delegación de Laicos celebró una eucaristía y un encuentro fraterno en la parroquia de Santa Isabel.
Las vigilias de Pentecostés se celebraron también en el resto de diócesis aragonesas, en una llamada común a renovar la conciencia misionera de los cristianos y a dejarse impulsar por el Espíritu Santo en medio de la realidad actual.

«La fe no puede quedarse en la sacristía»
Con motivo de esta jornada, María Jesús Losada y Yolanda Prieto, representantes de la Delegación de Apostolado Seglar de Zaragoza, participaron en el programa El Espejo de la Iglesia en Aragón, donde reivindicaron el papel de los laicos para «tender puentes» y llevar el Evangelio a la vida cotidiana.
«La Iglesia no existe para mirarse a sí misma, sino para amar», señalaron durante la entrevista, en la que reflexionaron sobre el papel de los cristianos en una sociedad marcada por la polarización, el cansancio y la secularización.
«No podemos quedarnos solo en la catequesis o en la liturgia. Tenemos que salir a la calle, a la familia, al barrio, a la universidad», explicaba María Jesús Losada, quien animó a evitar que las comunidades cristianas se conviertan en «grupos estufa».
Por su parte, Yolanda Prieto subrayó que el cristiano está llamado a hacerse presente allí donde las personas viven sus heridas y búsquedas reales. «Tenemos que atrevernos a salir donde está la vida real: donde alguien trabaja con cansancio, donde una familia tiene dificultades, donde un joven busca sentido o donde las personas sienten soledad», afirmó.
«Jesús nunca esperó en un despacho. Salió por caminos polvorientos y se sentó a la mesa con personas heridas», añadió.
Constructores de encuentro
Durante la conversación, ambas insistieron en la necesidad de que los cristianos contribuyan hoy a generar diálogo y encuentro en medio de un clima social cada vez más crispado.
«El Evangelio tiene una lógica distinta. No pregunta primero de qué lado estás, sino a quién tienes enfrente», afirmó Yolanda Prieto.
En esa misma línea, María Jesús Losada defendió que los laicos deben aprender a «tender puentes, amar y acoger, sin ver al otro como un enemigo».
La entrevista abordó también la reciente polémica generada en torno al proyecto «Parroquias Seguras», impulsado por la Archidiócesis de Zaragoza junto al Ayuntamiento para ofrecer acogida y derivación a mujeres víctimas de violencia. Ambas reivindicaron el derecho y el deber de los cristianos a implicarse activamente en las necesidades sociales de su entorno.
Caminar juntos
Sobre el actual proceso sinodal, las representantes de Apostolado Seglar lo definieron como una invitación a «caminar juntos» y a descubrir qué necesita realmente la gente que Dios pone en el camino de cada comunidad cristiana.
«Sinodalidad es algo muy sencillo: que todos puedan aportar algo», explicaba María Jesús Losada.
También subrayaron la importancia de la corresponsabilidad de todos los bautizados y de una formación permanente del laicado. En este sentido, destacaron el valor de instituciones como el CRETA para seguir profundizando en la formación teológica de los seglares.
Pese a las dificultades y desafíos actuales, ambas aseguraron percibir numerosos signos de esperanza en la Iglesia. «Me impresiona cuando surgen espacios donde se unen formación, comunidad y misión», señalaba Yolanda Prieto. «La fe no es solo recibir, sino también implicarse y darse a los demás».






